El tomate y el queso son capaces de brindar platos riquísimos cuando están juntos. Si bien las primeras comidas que se vienen a la mente al pensar en la combinación son la pasta y la pizza, esta receta de rollitos salados llegó para reversionar las clásicas preparaciones de la cocina: son deliciosos, prácticos y fáciles de hacer.
Los ingredientes necesarios son muy pocos y no requiere tiempo de cocción, por lo que estarán listos en breves minutos. Puede que ya se cuente con los elementos necesarios en el hogar y que ni siquiera sea necesario salir a comprar, pudiendo poner a prueba esta receta y deleitando a todos los que los prueben.
La idea es comerlos cuando estén calientes, motivo por el cual resulta una gran opción para el invierno. Además, se pueden comer solos, junto a una picada, o como acompañamiento con otra comida a elección. Es ideal para complementar con verduras de estación o cualquier otra guarnición que se prefiera.
Ingredientes para elaborar los rollitos de pizza
- 1 o 2 paquetes de tortillas de maíz.
- Salsa de tomate.
- Queso mozzarella, cremoso o cualquiera de preferencia (puede ser una combinación de dos).
- Rodajas de salame.
Rollitos de pizza: cómo prepararlos
1. Colocar salsa de tomate sobre una tortilla de maíz y esparcirla bien, como se haría en una pizza.
2. Poner los quesos por encima (si están rallados, mucho mejor) y agregar algunas fetas de salame.
3. Enrollar la tortilla, tratando de que los bordes queden sellados para que el relleno no se salga en ningún momento.
4. Cortar el arrollado en cuatro partes, de manera que queden «rollitos».
5. Repetir el procedimiento con más tortillas y ubicar los rollitos en una bandeja apta para horno, uno al lado del otro. Lo ideal es que no queden «acostados», ya que así no se apreciará el relleno.
6. Una vez que estén todos los rollitos acomodados, rallar más queso por encima y llevarlos a gratinar al horno.
7. Luego de unos minutos y cuando el queso se haya derretido, dejar enfriar un rato para no quemarse y disfrutar.
Quienes no sean fanáticos del queso, la salsa de tomate o incluso ambos ingredientes, pueden optar por hacer la misma receta pero con otros elementos. Por ejemplo, más opciones de relleno son: pesto, mostaza, jamón, verduras, etcétera. Además, se le puede añadir un «plus» a la preparación si se acompaña de alguna salsa fresca.
Fuente: Crónica







