El recurso hídrico es un bien que, de manera constante, se recomienda cuidar. Un equipo de investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se enfocó en estudiar cómo continuar produciendo frutas de calidad con la menor cantidad de agua posible, sin resignar producción y calidad, y uno de los puntos de la investigación es San Rafael, considerando la producción de nogales.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el ingeniero Claudio Giardina, especialista en Tecnologías de Riego del INTA Rama Caída, explicó que entre las líneas principales que tiene la institución está el “tratar de estudiar y por supuesto, darle una solución al problema del agua y más acá en Mendoza, así que ya desde 2020 en adelante, se han lanzado unas líneas de trabajo para evaluar cómo se distribuía el agua en la provincia y cómo es usada. En este momento, lo que estamos haciendo es comenzar un estudio de evaluación, sobre todo de los regantes que utilizan el riego presurizado, y cómo lo utilizan en los diferentes cultivos pensando en que a futuro, si esta situación de escasez hídrica continúa, y la poca disponibilidad de agua que va a haber con los productores, seguramente van a aparecer líneas de financiamiento o políticas para adquirir el riego presurizado”.
“Nos hemos dado cuenta de que en nuestra zona hay equipos, pero se están utilizando con baja eficiencia, lo que quiere decir que lamentablemente a veces el productor adquiere, hace el esfuerzo de invertir en riego presurizado, pero muchas veces no le dan las herramientas o la capacitación continua que necesita y la eficiencia es muy baja”, advirtió. Esto es porque cuando el riego presurizado es bueno, cerca del 95% del agua llega directamente a la planta, pero a veces han encontrado eficiencias del 60%. Eso indica que “es una inversión muy grande, pero hay falencias que hay que corregir y todas son corregibles”. Ante todo esto, se creará un sistema de capacitación para todos los regantes, de manera que puedan conocer delicadamente cómo trabajar con ese sistema. “No es lo mismo regar con goteo un viñedo, un frutal, un nogal, por la cantidad de mangueras, la necesidad hídrica de los cultivos varía y es ahí donde necesitamos que el productor esté consciente”, subrayó Giardina. Se está por armar un cronograma de capacitación, que será publicado en breve, en el que se podrá conocer qué temas tratarán en las capacitaciones, dónde y cuándo.
En Argentina, el nogal incrementó su superficie cultivada en las últimas dos décadas gracias a la incorporación de nuevas tecnologías, entre ellas métodos de riego presurizado. Dado que es un cultivo importante en Mendoza, es uno de los que se tienen en cuenta para estos estudios.







