La educación es un derecho fundamental y una herramienta esencial para el desarrollo personal y de la comunidad.
En este sentido, la historia de Antonia Manzanares se erige como un testimonio de perseverancia y de voluntad inquebrantable, ya que a sus 82 años demostró que el deseo de aprender no tiene límites.
Es que la mujer no solo logró culminar sus estudios primarios en el CEBJA N° 3-102 Combatientes de Malvinas, sino que también fue distinguida como abanderada, un honor reservado solo para aquellos estudiantes que reflejan compromiso y excelencia.
Ante este importante logro, la sanrafaelina fue propuesta para recibir una distinción en la legislatura provincial.
El reconocimiento apunta a resaltar y homenajear a quienes, como Antonia, desafían las adversidades de la vida y se convierten en modelos de inspiración para la sociedad.
“En un mundo donde la educación enfrenta constantes desafíos, es importante destacar ejemplos como este, que nos recuerdan la importancia de la misma”, explica la iniciativa de Franco Ambrosini.
Finalmente, el documento plantea que “es fundamental que desde los ámbitos institucionales se fomente y valore la educación en todas sus etapas, promoviendo así la igualdad de oportunidades para que todas las personas puedan alcanzar sus metas, sin importar edad ni condición”







