La gran final de la Copa Libertadores se vio manchada por el accionar de barras de Fluminense y también de la Policía de Río de Janeiro, quienes atacaron a hinchas de Boca Juniors que aguardan por el encuentro de este sábado en el estadio Maracaná.
Entre los cientos de víctimas que hubo el jueves, en un ataque premeditado en las playas de Copacabana, hubo sanrafaelinos, algunos de ellos integrantes de la peña “De San Rafael a La Boca”, que en carne propia sufrieron el accionar de los barras cariocas y, como si eso no fuese suficiente, la incomprensible represión de la Policía de Río de Janeiro.

“Estábamos disfrutando de la playa, cantando por Boca, con amigos y en familia, cuando aparecieron cientos de hinchas del Fluminense con la única intención de golpear y robar pertenencias. Muchos de nosotros salimos a defender a las familias, viendo que nadie hacía nada por evitar lo que estaba ocurriendo”, comentó a Diario San Rafael, Nicolás Contreras, presidente de la peña xeneize en nuestro departamento.
Afortunadamente, el grupo de sanrafaelinos salió ileso de lo acontecido y se desplazó hacia otro puesto donde decidieron reunirse con otros hinchas que buscaron resguardo.
“La zona está liberada”, afirmó Contreras, en alusión a la complicidad de la policía de Río de Janeiro con los barras del Fluminense.
La situación volvió a desmadrarse en la noche, cuando otros hinchas que celebraban en la playa, sufrieron la represión policial. Allí hubo balas de goma, gases lacrimógenos, en otra lamentable intervención de la fuerza de seguridad.
La tensión ha ido en aumento y se aguarda con expectativa lo que ocurrirá este viernes, principalmente hacia la tarde, cuando los hinchas xeneizes realicen un banderazo en Copacabana. Allí está prevista la presencia de la barra de Boca, por lo que también se espera mayor presencia policial.








