En un encuentro con el Gobernador Alfredo Cornejo, el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, reconoció la importancia estratégica de completar la Ruta Nacional 40 entre el sur de Mendoza y el norte de Neuquén, un pedido que mandatario provincial viene planteando como prioridad para la conectividad y la economía regional.
Sin embargo, el reclamo por el tramo sureño volvió a quedar, por ahora, en el terreno de las declaraciones: no hubo anuncio de obras, plazos ni un cronograma concreto de ejecución.
Según lo informado tras el encuentro, Santilli señaló que la finalización de los tramos pendientes de la Ruta 40 es “central” para Mendoza y también para el desarrollo del norte neuquino, aludiendo a una zona “con enorme potencial productivo, minero y energético”, especialmente en el segmento comprendido entre Bardas Blancas y el límite con Neuquén. Pero, pese a esa valoración, no precisó qué intervención se realizará ni cuándo comenzaría.
OTRAS OBRAS
En contraste, el ministro sí dejó definiciones con mayor precisión sobre otros frentes viales. Confirmó que en febrero se iniciará el proceso de licitación para la Ruta Nacional 7, el corredor clave hacia Alta Montaña y el límite internacional, otro punto sensible en la agenda provincial por su impacto en la logística y el comercio exterior.
Además, anticipó que “en las próximas semanas” se retomaría la obra del tramo de la Ruta 40 desde el Aeropuerto El Plumerillo hacia Lavalle, un anuncio que —aunque sin fecha exacta de inicio— aparece como el compromiso más inmediato dentro del paquete de reclamos que Mendoza viene elevando a la Nación.
Por ahora, mientras Ruta 7 y el tramo norte de Ruta 40 recibieron señales de avance (licitación anunciada y reactivación prometida), el tramo sur mendocino–Neuquén continúa sin el dato que esperan productores, transportistas y comunidades de la región: fechas, presupuesto y máquinas en el terreno.







