El Club de Aeromodelismo de San Rafael fue víctima de un nuevo robo en sus instalaciones, ubicado en la Isla, sobre la calle Tulio Angrimán, frente al club San Jorge. Este nuevo hecho delictivo ha dejado al club sin suministro de electricidad, provocando un gran impacto en sus operaciones y en la moral de sus miembros. “Lamentablemente parece que el domingo a la noche han ido y han vuelto a hacer de las suyas”, expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 el presidente del club, Gustavo Brachman, al relatar el momento en que descubrieron el robo. “Nosotros tuvimos que ir el lunes y nos encontramos con que nos han robado la cometida de la luz”.
El daño en las instalaciones fue significativo, afectando tanto a la infraestructura eléctrica como a otros elementos del sistema de seguridad del club. Según explicó Brachman, los ladrones rompieron la bajada de la luz, que es el sistema que lleva la corriente hacia la pilastra de electricidad. “Cortan el cable que viene del tendido, roban toda la línea de cable que baja hasta la pilastra y que nos suministra corriente al club”, describió. Además, comentó que los ladrones rompieron también las tapas donde se encuentran las llaves térmicas y se llevaron todo el equipo. “Hicieron un daño terrible”, añadió, remarcando que “es más el daño que hacen que lo que se llevan”.
“Son los mismos socios los que vuelven a hacer las instalaciones, ponen la mano de obra y duele, duele mucho porque toda esta gente, la verdad, se nota mucho resentimiento y mucha maldad”, manifestó el presidente del club.

La situación de inseguridad no solo afecta al Club de Aeromodelismo, sino también a otras instituciones en San Rafael. Brachman hizo referencia a un incidente similar ocurrido en un club de bochas en Cuadro Nacional. “Leí también por ahí que han entrado en un club, un club de bochas, le destruyeron el baño, se llevaron todo, rompieron puertas”, recordó. Para él, estos actos vandálicos se han convertido en una muestra de “impunidad total”. Según Brachman, estos hechos representan un retroceso en la seguridad de una ciudad que siempre ha sido tranquila y que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años.
“Tenemos ahí gente que va y le enseñamos aeromodelismo, la verdad que es una actividad muy linda para compartir padres e hijos y, bueno, todo como se decía, se hace a pulmón y, bueno, estas cosas la verdad que dan mucha rabia”, comentó.
Lo que preocupa especialmente al presidente del club es el modo en que los delincuentes llevaron a cabo el robo, señal de que los ladrones ya no temen exponerse ni a la vigilancia ni a la ley. “Ya subirse a un poste de luz, desconectar la conexión que viene del tendido eléctrico, desde ahí arrancar todos los cables, romper todo, llevarse, ya no tienen límite”, expresó Brachman. Y continuó: “Esta gente no tiene límite, entonces preocupa que toda esa inseguridad se vaya a ir trasladando a nuestra vida cotidiana”. El problema de fondo, explicó, es que estos robos están motivados por el valor del cobre en el mercado negro. Brachman detalló que los ladrones roban el cableado, lo queman para extraer el cobre y luego lo venden, una práctica que se ha vuelto frecuente en la zona. “No, no, hay gente directamente que se dedica a llevarse, buscan los cables para llevarse el cobre, porque esos cables después los queman y venden el cobre”, explicó. Según él, esto responde a que “evidentemente lo pagan muy bien”, lo cual convierte al cobre en “un atractivo para todos estos delincuentes, que se dedican a romper y llevarse todo el cable”. Brachman cuestionó quién compra estos materiales robados y subrayó que el problema de inseguridad podría reducirse si no existiera un mercado negro dispuesto a adquirir el cobre robado. “La pregunta está, si lo roban y lo hacen es porque alguien lo compra”, afirmó. Y continuó reflexionando sobre la responsabilidad en este circuito ilegal: “¿Quién compra ese material? Por eso están estos daños. Inclusive ahora están poniendo las conexiones en cables de aluminio, para evitar el robo de todo eso”, comentó, en relación a los cambios que se están realizando en las instalaciones para reducir la vulnerabilidad ante los robos.
A pesar de los daños materiales y de la impotencia que sienten los miembros del club ante estos repetidos robos, el Club de Aeromodelismo de San Rafael sigue promoviendo actividades para la comunidad, ofreciendo un espacio donde grandes y chicos pueden acercarse. “Nosotros nos juntamos los sábados en la tarde, ahora que el horario del verano, digamos, después de las 17, que baja un poquito el calor, hasta las 20, pensamos que nos permite la luz del sol, y domingo en la mañana”, explicó Brachman. Agregó que “cualquiera se puede arrimar y, bueno, nosotros lo orientamos para que empiece la actividad”.
Con un fuerte compromiso de los socios y un profundo respeto por la actividad, el club ofrece incluso lo que se asemeja a un curso de piloto de aeromodelismo, brindando instrucciones para quienes deseen comenzar. “Nosotros le damos lo que se llama, como si fuera un curso de piloto de aeromodelismo”, explicó. Según Brachman, aquellos que comienzan a participar en el club pronto logran adquirir habilidades que les permiten volar sus propios aviones de aeromodelismo. “Después se le da todo el curso, empiezan practicando con nosotros, hasta que llega un punto en que ya vuelan o hacen volar el avión por sí solos”, relató.







