La Selección Argentina afrontará este miércoles una semifinal histórica frente a Inglaterra y, como ocurrió en los últimos encuentros del Mundial, millones de hinchas volverán a vivir 90 minutos —o más— cargados de nervios, ansiedad y emoción.
Los agónicos triunfos frente a Cabo Verde, Egipto y Suiza hicieron que la euforia llegara al límite. Esa verdadera montaña rusa emocional no solo se vive en las tribunas o frente al televisor: también tiene efectos sobre el organismo y, especialmente, sobre el corazón.
Desde el Hospital Schestakow, la residente de Cardiología Rocío Coria recordó que quienes padecen enfermedades cardiovasculares deben disfrutar del partido sin descuidar su salud.

La profesional recomendó no suspender la medicación habitual, evitar comidas con exceso de sal y mantenerse atentos a cualquier síntoma de alarma.
Entre ellos mencionó el dolor opresivo en el pecho, sudoración fría, náuseas, dificultad para respirar o un malestar intenso que se prolongue durante más de 20 minutos. Ante cualquiera de estas manifestaciones, la indicación es acudir inmediatamente a la guardia y no esperar a que termine el partido.
Días atrás, la cardióloga del Hospital Schestakow Ethel Larregle había explicado que durante encuentros de alta carga emocional el organismo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol, generando una respuesta similar a la que se produce frente a una situación de peligro real.
Esto provoca un aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, incrementando el riesgo de complicaciones en personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes.
Por eso, el mensaje de los especialistas es claro: vivir la pasión por la Selección con entusiasmo, pero sin dejar de lado los cuidados básicos. Alentar a la Scaloneta también significa cuidar el corazón para poder seguir disfrutando de cada partido.


