El incesante aumento de precios que se vio durante todo 2020 y se aceleró en los últimos meses, llevó al Gobierno a culpar nuevamente a los productores rurales de poner altos precios y a amenazar con subir impuestos.
El conflicto no es nuevo, se ha dado antes durante el gobierno anterior del kirchnerismo y durante el principio del año pasado, pero resurgió con fuerza ahora por las propias declaraciones del presidente Fernández.
En FM Vos (94.5) habló Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural de Valle de Uco, quien expresó que “el productor primario no es formador de precios ni en Mendoza ni en Buenos Aires ni en Córdoba, la estructura productiva que hay en Argentina hace que el productor y el consumidor paguen el precio de la ineficiencia, la burocracia y la asimetría que hay en la cadena; tienen que buscar un culpable y no hay mejor culpable para el populismo que el campo, porque tienen una camioneta”.
El dirigente analizó que “el gran problema está en que hay una traza en donde el Estado es socio por los impuestos que hay, ellos tienen que pensar cómo combaten la inflación por todos los medios, eso significa achicar el gasto que ellos producen y dejar que la gente labure y produzca”.
Para Leiva, “el enemigo sería el campo y el mensaje es para el conurbano, donde ganan las elecciones y el país se maneja por el resultado de las elecciones ahí, esto es político, es ideológico. Ahora inventaron el fideicomiso de los aceiteros, eso no se lo creen ni los Reyes Magos”.
En la composición de los precios aseguran las entidades rurales que impactan muchísimo más los costos provenientes de otros eslabones de la cadena y, sobre todo, del Estado, a través de los impuestos y tributos.
Por lo tanto, señalaron, sería mucho más fácil para el Gobierno eliminar o reducir esos impuestos –incluso en forma segmentada si lo quisiera– que fijar nuevas alícuotas o cupos a la exportación, tan necesaria para la generación de divisas y la creación de empleo. De avanzar en este sentido errado, se desataría un nuevo conflicto con el campo.







