No solo es un símbolo de nuestra cultura vitivinícola sino que también ofrece múltiples beneficios para la salud. Estamos en plena temporada productiva y no solo es momento de vino, sino que también para consumirla en fresco.
Si bien en nuestro departamento la mayor parte de la uva se destina a vinificación, también hay varias hectáreas con producción para consumo o hacer pasas.
De las hectáreas productivas en el departamento, son 11.994,2 destinadas a la elaboración de vinos y mostos, mientras que otras 153,6 son para uvas de consumo.

A nivel provincial, la situación es similar, hay 143.222,7 hectáreas de uvas para vinificar y 2.088,8 para consumo. La principal productora de uvas en fresco es San Juan con más de 12.185 hectáreas destinadas a este fin, y otras 28.893 para elaboración.
En las calles de San Rafael y en algunas ofertas a través de Marketplace algunos productores salieron a vender directamente al público con precios que van desde los 1000 a los 2000 pesos el kilo.

“Vendo uva cereza y sin semilla. $1000 el kilo”, publicó Eliana a través de las redes sociales, mientras que Lorena ofrece “uva huevo de gallo a $2.000 el kilo”.
En algunos puestos móviles del centro se encuentra la siempre codiciada “moscatel” también a 2 mil pesos el kilo.
Son muchos los que aprovechan para poder disfrutar de esta fruta rica y saludable, que aporta importantes nutrientes y es una de las bases para la prevención de muchas enfermedades no transmisibles








