El Gobierno Nacional eliminó, mediante el decreto 55/2026, los aportes obligatorios que las bodegas realizaban a la Corporación Vitivinícola Argentina, su principal fuente de financiamiento. La medida, oficializada el 5 de mayo de 2026 busca desregular el sector, eliminando lo que el gobierno consideraba un impuesto obligatorio a privados. El presidente de la COVIAR, Fabián Ruggeri, calificó la medida de «extemporánea» y advirtió sobre el riesgo que corre el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI). En un escenario de fuerte tensión con sectores que celebran la medida como un «alivio financiero», Ruggeri defiende la institucionalidad de la entidad y los logros alcanzados en 25 años de gestión colectiva.
Para la conducción de COVIAR, la decisión administrativa del Gobierno nacional carece de sustento jurídico suficiente para anular una ley vigente que no tiene fecha de caducidad. «Esta resolución es absolutamente extemporánea. Una resolución no puede dar de baja ni por casualidad una ley. Han tomado como base que el período al 2020 ya finalizó, pero eso no es real: la ley no tiene una caducidad en tiempo mientras la misión y la visión de la institución estén vigentes», aseveró Ruggeri de entrada.
«Al dar de baja la forma en que se perciben las contribuciones, afectan el funcionamiento normal; sin el dinero necesario, no se pueden ejecutar las acciones y los objetivos previstos en el Plan Estratégico», afirmó en diálogo con FM Vos 94.5.
El papel del INV y la complejidad técnica
La desvinculación de los mecanismos de recaudación tradicionales no es solo una cuestión administrativa, sino que genera un problema logístico profundo que, según la visión de Ruggeri, pone en riesgo la transparencia y el control fiscal de toda la industria.
El punto crítico de la discusión reside en la dependencia de datos oficiales. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) ha sido históricamente el encargado de proveer las estadísticas precisas de exportación y elaboración. Sin este cruce de información técnica y oficial, el sistema de cobro de contribuciones se vuelve operativamente inviable. «Si el INV no te da el dato de cuánto vino o mosto se exportó, no se puede cobrar sobre esa cantidad real», explicó el dirigente.
De cara al futuro inmediato, Ruggeri encendió una luz de alerta sobre la Cosecha 2026. Advirtió que los nuevos sistemas de declaración (como el SEC 05) actualmente solo registran el ingreso de uva, omitiendo el detalle de los productos terminados como litros de vino o mosto. «Esta simplificación administrativa dificulta conocer la elaboración real de cada bodega, lo que enturbia la base de cálculo para cualquier política de fomento», sostuvo.
Respecto a las alternativas provinciales, el presidente de COVIAR reconoció que existen otras herramientas, como las direcciones de industrias o los organismos de control de cada provincia. Sin embargo, recordó que el sistema se centralizó en el INV por una razón de practicidad y economía de recursos. «Es lo que se hacía antes, pero volver atrás y depender de veinte instituciones distintas en lugar de una sola es, sin dudas, muchísimo menos eficiente para el sector», opinó al respecto.

Balance de gestión y sustentabilidad
En medio de la disputa por el financiamiento, Ruggeri desmintió categóricamente las cifras que circularon en algunos medios sobre los recursos gestionados por la entidad y aprovechó para enumerar los hitos que, a su juicio, justifican plenamente la existencia de la corporación.
Al repasar los logros concretos de la institución, el dirigente destacó hitos como la instauración del Día del Malbec, la Ley de Vino Bebida Nacional y gestiones políticas clave como la quita de impuestos internos y el aumento en los reintegros a las exportaciones. «Son acciones que impactan directamente en la competitividad de nuestras bodegas», destacó.
Asimismo, puso en valor la generación de información estratégica a través del Observatorio Vitivinícola, calificándolo como una herramienta de consulta mundial: «El Observatorio genera información gratuita que el mundo realmente desearía tener y no la tiene. A esto se suma el avance en sustentabilidad con la calculadora de huellas de carbono e hídrica, herramientas que hoy son fundamentales para el comercio exterior», remarcó.
Además, el presidente de la entidad lanzó una fuerte desmentida presupuestaria ante los cuestionamientos por el uso de fondos. «He leído por ahí que se han invertido 300 millones de dólares en COVIAR y es algo irracional. El presupuesto anual de la institución oscila entre 1 y 2,1 millones de dólares por año. Decime cómo podría ser que se invirtieran 300 millones en 25 años con esos números; es parte del espectáculo mediático que se arma para destruir, nunca para construir», declaró con firmeza.
El debate sobre los aportes voluntarios
Ante la posibilidad de que la entidad pase a financiarse mediante contribuciones opcionales, el titular de COVIAR se mostró escéptico y comparó la situación con servicios esenciales del Estado. «Es una opción, pero muy poco probable. Vamos a tener una reunión de directorio para tomar decisiones, pero es como si yo te dijera: ¿se puede seguir adelante sin pagar los impuestos en salud, educación o seguridad y dejarlo opcional? Hay que ver si existen posibilidades reales de sostener una estructura así. Trabajar por los demás de forma gratuita, como lo hacemos los dirigentes de la corporación, es absolutamente honroso, pero requiere recursos», manifestó.
El quiebre sectorial: visión colectiva frente a intereses individuales
Por último, Ruggeri no ocultó su malestar con sectores específicos de la industria, como Bodegas de Argentina, que han manifestado su apoyo a la quita de las contribuciones obligatorias. «Consideran esto un alivio financiero porque es el lecho que tienen para poder destruir. No pueden construir colectivamente, es muy difícil hacerlo. Quienes formamos parte de COVIAR lo hacemos con el objetivo de llevar adelante acciones que beneficien a todo el sector, no solo a una parte. La construcción colectiva es un desafío que algunos sectores parecen haber abandonado en favor de intereses individuales», expresó al cierre de la entrevista.






