Desde la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, regional Cuyo, el delegado Gonzalo Álvarez Parma describió la situación como “compleja” porque “la ocupación de camas está por arriba del 90% o 95% casi permanentemente. A nivel epidemiológico estamos con un aumento progresivo de casos”.
Las terapias intensivas de Mendoza, donde llegan los pacientes más graves con Covid-19, cada vez están más llenas y a la vez el personal médico de esas áreas, que es limitado en cantidad, va mermando debido a los contagios.
En ese panorama, recientemente tuvo trascendencia la carta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva. Desde la regional Cuyo de la entidad, el delegado Gonzalo Álvarez Parma narró la realidad local tratando de generar conciencia de la gravedad del asunto y del peligro de que sigan aumentando los casos.
“La situación de las terapias intensivas (en Mendoza y el país) no es distinta a lo que ha ocurrido en otros lugares del mundo, la terapia intensiva cuenta con recursos limitados en la infraestructura física y tecnológica y tenemos un problema mayor que es el recurso humano para la atención de los pacientes que ingresan; el sistema está llegando a un punto crítico, la ocupación de camas ha ido en aumento pese a que se han ido sumando unidades al sistema”.
El médico terapista describió la situación actual como “compleja” porque “la ocupación de camas está por arriba del 90 o 95% casi permanentemente. A nivel epidemiológico local estamos con un aumento progresivo de casos”.
Señaló que se puede comprar respiradores, cascos y demás herramientas según la capacidad de cada provincia o nación “pero no está el recurso humano para la atención correcta de los pacientes. No podemos hoy formar terapistas para que se puedan atender a los pacientes correctamente, se está distribuyendo el recurso y se va llegando a un desgaste progresivo físico y mental de todo el personal”.
No pudo precisar la cantidad de terapistas porque en Mendoza la terapia no está regulada, no hay que ser especialista para trabajar en terapia. Sin embargo, estimó que “seremos 200 personas las que hacemos terapia y alrededor de 100 las acreditadas como especialistas”.
Cada médico terapista tiene dos o tres guardias en distintos lugares a la semana, pero la situación es compleja por la falta de personal sanitario. “No hay más gente, no se pueden formar en unas dos o tres semanas o en seis meses”.
Sobre el comunicado de la entidad a nivel nacional titulado “Estamos colapsados porque somos cada vez menos», Álvarez Parma dijo que “está dirigido a una toma de conciencia de parte de la sociedad, la responsabilidad es personal en cumplir el distanciamiento, uso tapabocas y lavado de manos frecuente, no hay otra alternativa”.
Finalmente, respecto al avance de la pandemia en el Gran Mendoza y el Sur provincial fue claro: “Cada localidad transita el desarrollo de la pandemia con características propias, en el Gran Mendoza vamos más adelantados que en el Sur, pero el Sur también ha empezado a tener mayor cantidad de casos y personal sanitario afectado, el recurso sanitario tiene un límite y nadie quiere tener que elegir qué paciente ingresar a una terapia y a quién ponerle un respirador y a quién no, como se ha visto en otras provincias”.







