Fuente: Radio Mitre
Una estudiante de 14 años encontró una manera de comparar dónde convendría ubicar sensores para detectar terremotos. Isabel Rossi, de Virginia, desarrolló un modelo matemático que mejoró un 16,7% la cobertura sísmica simulada al sumar cinco dispositivos. Su trabajo la ubicó entre los 30 finalistas de un certamen científico para estudiantes de secundaria en Estados Unidos.
El proyecto duró seis meses y analizó registros de sismos y ubicaciones de sensores existentes en la región de Los Ángeles, California. En vez de instalar o trasladar equipos, Rossi probó distintas configuraciones con una computadora, algo que permite comparar alternativas antes de salir a instalar nada en el terreno.
Cómo comparó las ubicaciones de los sensores de terremotos
La estudiante escribió un programa para generar combinaciones posibles de posiciones. Después evaluó cada una con dos métodos matemáticos: un modelo de suma ponderada, que asigna distinta importancia a varios objetivos, y la negociación de Nash, una herramienta de teoría de juegos que busca equilibrar intereses en competencia.
El análisis tuvo en cuenta tanto la capacidad de detectar terremotos como qué tan accesibles eran los sensores. El segundo método dio mejores resultados y produjo configuraciones más cercanas a la frontera de Pareto, un criterio que marca los casos donde mejorar un aspecto obliga a perjudicar otro. Así, la ubicación de cada sensor no se decide mirando una sola variable.
Qué mostró el modelo y qué falta comprobar
Una de las configuraciones indicó que cinco sensores adicionales podrían elevar un 16,7% la cobertura simulada. Ese número salió de una simulación, no de una red real en funcionamiento, así que todavía no está probado que la mejora se repita en la práctica. Lo que sí deja el modelo es una forma de comparar opciones antes de gastar en equipos.
Los sensores sísmicos registran las ondas que viajan por el suelo y, en algunos casos, permiten avisar antes de que llegue una sacudida más fuerte. Por eso importa dónde se los coloca: además de cubrir zonas clave, tienen que estar en lugares a los que se pueda llegar. Según Rossi, el método podría servir especialmente donde el acceso es difícil o los recursos son limitados.
Rossi hizo el trabajo de manera independiente mientras cursaba en James Blair Middle School. Hoy está en primer año de la secundaria en Jamestown High School y quedó seleccionada entre casi 10.000 postulantes de todo el país. La final del certamen se hará en Washington entre el 23 y el 28 de octubre, con participantes de 17 estados y Puerto Rico, y repartirá más de US$100.000 en premios.


