Las Tiny Houses, también conocidas como mini casas, viven un verdadero auge en el país y San Rafael no es la excepción.
Estas viviendas compactas, que suelen medir entre 20 y 50 metros cuadrados, se consolidan como una alternativa habitacional que combina funcionalidad, estilo y sustentabilidad.
Originado en Estados Unidos, el concepto ganó terreno en Argentina gracias a su construcción rápida, materiales versátiles y diseños que van desde lo convencional hasta propuestas altamente innovadoras.

Su atractivo radica en la eficiencia, el aprovechamiento del espacio y la posibilidad de personalizar cada detalle: desde el mobiliario liviano y de fácil traslado, hasta sistemas de almacenamiento inteligente y grandes ventanales que aseguran abundante luz natural.
En San Rafael, además de usarse como vivienda permanente, aparecen cada vez más como módulos de alojamiento turístico, quinchos o salones de reunión.
Algunas unidades se montan sobre plataformas rodantes, lo que facilita su traslado e instalación en lugares tan diversos como, campos, construcciones preexistentes e incluso sobre espejos de agua
A nivel local se ofrecen varias alternativas de Tiny Houses. Las más pequeñas de 20 m² (1 ambiente + 1 baño): a $32.500.000, mientras que las de 30 y 40 metros cuadrados cotizan entre 43 y 53 millones. Los módulos grandes de 80 m2 y hasta 5 ambientes arrancan en 95 millones.
Todas incluyen instalaciones completas y mobiliario básico de cocina y baño. Algunas ya se pueden ver instaladas en diferentes zonas de San Rafael, incluidos en viñedos, bodegas y alojamientos turísticos.
Este tipo de viviendas no solo atrae a quienes buscan reducir costos y vivir con lo esencial, sino también a turistas y emprendedores que ven en ellas una oportunidad de negocio innovadora, sustentable y adaptable a diferentes entornos.



