En las últimas horas se entregaron en San Rafael las primeras jubilaciones que permiten a mujeres que le falten años de aportes acceder al beneficio gracias a las “tareas de cuidado”, que les reconocen 1 año de aportes por cada hijo.
En este sentido, Diario San Rafael pudo conocer las historias de algunas de estas mujeres que viven en los barrios y distritos de San Rafael y que trabajaron gran parte de su vida sin estar regularizadas o –como se conoce comúnmente- “en negro”.
Ana Delia vive en la Isla del Río Diamante. Allí llegó cuando tenía apenas 8 años y toda su vida la dedicó al trabajo y el cuidado de sus hijos.
“Estoy contenta, porque la jubilación ayuda y también la obra social”, contó y destacó que “ahora lo voy a poder disfrutar con mis nietos y nietas”. “Yo trabajé toda la vida en el ripio”, destacó la mujer que fue reconocida como una de las nuevas jubiladas.
Argentina es otra de las flamantes jubiladas y también tiene a cuestas muchos años de trabajo en el sector del agro. Hoy vive en Las Malvinas y ya tiene todo listo para poder cobrar sus haberes.
“Estoy muy feliz que puedo estar jubilada. Fueron muchos años de espera”, destacó y contó que “yo trabajaba en las fincas para sacar a mis hijos adelante. Siempre en el campo”
Nancy vive en la Ciudad de San Rafael y también recibió su carpeta. “Estoy muy contenta y les agradezco este gesto”, dijo la mujer que durante mucho tiempo se dedicó a realizar trabajos de costura y recordó que “es algo que esperaba mucho. Yo nunca pensé que podía llegar a jubilarme, pero ahora estoy feliz de poder tener un sueldo y la cobertura de la obra social”.
Estas son algunas de las historias de un total de 200 mujeres que trabajaron toda su vida pero no llegan a completar los años de aportes y gracias a esta nueva medida pueden obtener el beneficio de un haber jubilatorio.







