Julieta Silva, quien años atrás fue condenada por el homicidio de su novio, el rugbier Genaro Fortunato, fue detenida en las últimas horas en el marco de una causa por violencia intrafamiliar.

De acuerdo a fuentes cercanas a la investigación, el hecho que motivó la denuncia contra Silva ocurrió hace unos diez días, cuando -según declaraciones de Lucas Giménez, esposo de la mujer- ella lo estaba agrediendo, por lo que llamó al 911 para plantear la situación ante las autoridades policiales.
Cuando los efectivos arribaron al domicilio del matrimonio, encontraron al hombre resguardado en un baño del inmueble.
Ante las declaraciones del marido de Silva y de testigos, además de la constatación de las lesiones, la mujer fue imputada del delito de lesiones leves agravadas por el vinculo y se la mantiene detenida en su domicilio con tobillera electrónica, ya que está al cuidado de un hijo menor. Asimismo, se le dictó una prohibición de acercamiento para con su marido.
Cabe destacar que Silva también denunció haber sufrido violencia por parte de su pareja.
Su antecedente por la muerte de Fortunato y en caso de ser declarada culpable podría derivar en una condena de cumplimiento efectivo.
Durante el juicio por la muerte de Genaro Fortunato en septiembre de 2017 se le realizaron pericias psicológicas a Silva. En ese momento, el representante del Ministerio Público señaló en referencia a los informes: “Los peritos de la querella dicen que (Silva) tiene una personalidad inmadura, escasa capacidad de autocrítica y empatía. Tiende a la exageración, a la búsqueda de atención y, según los test proyectivos gráficos surge: impulsividad, irritabilidad, tendencia a impulsos agresivos y hostiles, inestable en sus relaciones personales”.
«¿Cuáles son sus características o rasgos de personalidad? Antisociales, histriónicos, funcionamiento egocéntrico y narcisista. Tendencia a reaccionar de acuerdo con sus propios códigos e intereses. Dificultad en el control de sus impulsos y pobres frenos inhibitorios, con hostilidad excesivamente controlada que facilita conductas agresivas. Y culminan en esta pericia que ella es peligrosa para sí y para terceros”.







