Alumnos de la escuela Merín, acompañados por docentes y mentores, trabajan contrarreloj para participar del First Tech Challenge, una competencia que reúne a equipos de distintos países y que tendrá su instancia provincial en Mendoza.
Un grupo de estudiantes de la escuela Merín de San Rafael se encuentra atravesando una intensa etapa de trabajo y preparación con el objetivo de representar a la provincia en el First Tech Challenge Internacional, una competencia de robótica de alcance mundial que pone a prueba conocimientos técnicos, capacidad de programación, trabajo en equipo y habilidades comunicacionales. El proyecto es impulsado por docentes del establecimiento y se desarrolla incluso fuera del calendario escolar, con jornadas de trabajo durante el verano y capacitaciones permanentes.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el profesor de robótica José Siri explicó que se trata de “una competencia a nivel mundial, esta vez se hace en Mendoza a nivel provincial y tiene distintas instancias, como también distintos niveles de complejidad”. En este sentido, detalló que el equipo local fue seleccionado a través de la Dirección General de Escuelas y cuenta con el auspicio de YPF y el acompañamiento de instituciones educativas de la capital provincial.
El docente remarcó que el desafío es importante no solo por la complejidad técnica, sino también por los tiempos ajustados con los que deben trabajar. “Nos ha tocado trabajar durante todo el verano, hemos estado asistiendo a la escuela en días programados para poder realizar el proyecto. El kit nos llegó ahora en febrero y tenemos muy poco tiempo para poder armarlo, programarlo y ajustarlo fino para que funcione correctamente”, señaló. Aun así, destacó que la experiencia es “enriquecedora, estresante y muy linda”.
El equipo está integrado por 5 alumnos y cuenta con 4 mentores oficiales, además de otros colaboradores que aportan su conocimiento en distintas áreas. Una de las estudiantes que forma parte del proyecto es Micaela Navarro, encargada de la programación del robot, quien contó que el trabajo comenzó “desde fines de diciembre”, aunque el desarrollo técnico se vio demorado. “Hace una semana o dos nos llegó recién el kit y ahí recién nos pudimos poner a trabajar en lo que es la estructura y la programación”, explicó.
Navarro aclaró que la robótica no forma parte de una orientación formal dentro de la institución, sino que surge de una iniciativa puntual. “Nosotros no tenemos esta modalidad en el colegio. Lo que tenemos es que 2 profes decidieron crear el club de robótica”, relató. A partir de esa propuesta, los estudiantes comenzaron a sumarse voluntariamente. “Venimos fuera de horario escolar, cuando no nos toca venir, y venimos por nuestra voluntad, no nos obligan”, subrayó.
La alumna reconoció que el proceso no está exento de presión. “Todos nos hemos sentido muy estresados porque no nos llegaban las cosas y ya a fin de mes tenemos la primera instancia de la competencia. Tenemos menos de 1 mes para armar el robot y dejarlo listo”, expresó. Además, indicó que el kit “nos tendría que haber llegado a fines de diciembre para haber empezado antes”, lo que incrementó la exigencia del trabajo diario.
Otro de los aspectos centrales del proyecto es el económico. Tanto alumnos como docentes se encuentran gestionando apoyo para afrontar gastos vinculados al armado del robot y a la reposición de piezas. “Estamos buscando sponsors porque tenemos que solventar varios gastos. Los motores y los elementos vienen justo y no podemos cometer errores porque son elementos demasiado caros”, explicó Siri. En este marco, Micaela agregó que “los elementos de seguridad y algunas herramientas nos las donaron”, aunque aún necesitan más apoyo.

La competencia no solo evalúa el funcionamiento del robot, sino también la capacidad de los equipos para comunicar su trabajo. “Más allá de la parte robótica, tenemos que cumplir con instancias comunicacionales. Los equipos tienen que desarrollar videos, trabajar con redes y comunicarse con equipos de otros países”, explicó el profesor, quien además remarcó que el idioma es clave, ya que “el kit nos llegó directamente de Estados Unidos”.
En cuanto a la organización, Siri detalló que el grupo fue convocado a fines del año pasado y que presentaron un proyecto formal para poder trabajar durante el receso. “Arrancamos el 5 de enero y estuvimos viniendo todos los martes y jueves. Los jueves además viajábamos a Mendoza para capacitarnos, con el apoyo de la Municipalidad de San Rafael”, indicó.
La instancia provincial reunirá a cerca de 15 equipos, algunos de ellos provenientes del exterior. “El ganador viajaría a Houston, Estados Unidos, más o menos entre abril y mayo”, adelantó el docente. Consultado sobre las expectativas, fue sincero: “Estamos bastante nerviosos, porque no es nada fácil, pero estamos recontra confiados y contentos. Para mí, como profe, tener a los chicos tan involucrados ya es un logro”.
Finalmente, Siri valoró el impacto educativo del proyecto y su proyección a futuro. “Tenemos chicos que quieren ir a Mendoza a estudiar mecatrónica. Todo va por el lado de la automatización y la robótica, y esto te abre la cabeza de una manera increíble”, afirmó. También agradeció el acompañamiento recibido: “Sin la familia, yo creo que nada de esto podría haber sido posible”, y destacó el apoyo de directivos, sponsors, la Municipalidad de San Rafael y los medios de comunicación.
Para quienes deseen colaborar, el equipo puede ser contactado a través de Instagram en la cuenta Merinitos_ 4124 o comunicándose con el profesor José Siri al número 2604 344541.







