Fueron 17 los participantes que completaron la travesía en 3 días, con etapas de alta exigencia física y climática. El cruce incluyó acampe, planificación previa y meses de entrenamiento.
Ciclistas de San Rafael concretaron una travesía en bicicleta hacia Chile a través del paso Vergara, una experiencia que combinó deporte, naturaleza y camaradería. El grupo partió desde el distrito malargüino de Las Loicas y, tras recorrer distintos puntos de alta montaña, logró llegar a territorio chileno luego de 3 jornadas de pedaleo intenso. La iniciativa demandó varios meses de preparación y una logística detallada para poder cumplir con el objetivo sin inconvenientes.
Gustavo Cañada, uno de los ciclistas que participó de la actividad, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el proyecto comenzó a gestarse con mucha anticipación. “Nos pusimos hace unos 6 o 7 meses este objetivo de poder hacerlo”, explicó, y remarcó que el ciclismo que practican tiene un perfil recreativo. “Si bien pedaleamos, lo hacemos como un tema de placer y de tener buena calidad de vida”, sostuvo.
El recorrido estuvo dividido en 3 etapas bien definidas. La primera se realizó el día viernes, con salida desde Las Loicas hasta Valle Noble. “El viernes hicimos la primera etapa, que fueron 68 kilómetros hasta Valle Noble”, precisó Cañada. La segunda jornada fue el sábado, desde Valle Noble hasta el sector limítrofe entre Argentina y Chile. “La segunda etapa la hicimos de Valle Noble a el Hito, con 42 kilómetros, pero a 2.550 metros de altura”, señaló. Finalmente, el domingo completaron el cruce hacia Chile. “El día domingo hicimos desde el Hito hasta Los Queñes, el primer pueblo del otro lado, que fueron 54 kilómetros”, agregó.
Para el grupo, se trató de la primera experiencia de este tipo como conjunto organizado. “Como grupo y como objetivo fue una experiencia inolvidable”, aseguró el ciclista, quien destacó los paisajes del sur mendocino y la posibilidad de conocer un paso alternativo hacia Chile. “Es un paso que está muy bien mantenido y en bicicleta tiene otro sabor”, afirmó, aunque reconoció la dificultad del terreno: “No te voy a decir que es fácil la subida, pero se hace y con paciencia”.

La planificación fue clave para evitar contratiempos. El grupo tenía definidos de antemano los lugares de acampe y los horarios de salida. “Ya teníamos los lugares previstos antes de salir para acampar”, explicó. Además, salían muy temprano para evitar el viento característico de la zona. “Tratamos de pedalear a partir de las 7 horas, porque el viento empieza a soplar fuerte desde las 10 u 11 horas”, indicó.
A pesar de las condiciones climáticas adversas que se registraron en la región durante esos días, el grupo no sufrió inconvenientes. “Tuvimos mucha suerte, porque a 20 kilómetros habían cortado el paso, llovía en abundancia y hubo derrumbes, y a nosotros no nos pasó absolutamente nada”, relató. Incluso contó que no registraron accidentes ni problemas mecánicos. “Gracias a Dios no tuvimos ni un raspón ni una pinchadura”, dijo.
El grupo estuvo integrado por personas de distintas edades, lo que para Cañada fue uno de los aspectos más destacados. “Llevábamos un chico de 16 años, otros de 18 y 30, y también gente de 66 o 67 años”, comentó, y subrayó: “Se puede hacer, no es imposible, hay que entrenar”.
Tras regresar a San Rafael el lunes por la noche, ya comenzaron a pensar en nuevos desafíos. “Estamos pensando en lo que queremos hacer el año que viene, buscar otro paso de este estilo”, anticipó. Además, invitó a quienes deseen sumarse a la actividad recreativa que realizan durante la semana en distintos puntos del departamento. “Lo hacemos por pasión, no es un negocio, tratamos de compartir y disfrutar la naturaleza”, concluyó.







