El mensaje anunciaba una masacre en una de las dependencias de la institución y estaba acompañado por la imagen de una persona enmascarada con un arma blanca. En San Rafael intervino la Policía Federal. La misma denominación ya había aparecido en amenazas contra la Universidad Nacional de La Plata hace unas semanas.
Una grave amenaza obligó este viernes a evacuar preventivamente todas las sedes de la Universidad de Mendoza, incluida la que funciona en San Rafael, donde intervino personal de la Policía Federal Argentina.
El mensaje anunciaba un ataque contra una de las dependencias de la institución, pero no especificaba cuál sería el lugar elegido. Ante esa situación, las autoridades universitarias activaron el protocolo de seguridad en la sede central y en las restantes casas de estudio.
En San Rafael, estudiantes, docentes y trabajadores debieron abandonar las instalaciones mientras los efectivos federales realizaban las verificaciones correspondientes para descartar la presencia de armas, explosivos o cualquier elemento peligroso.
El autor del mensaje afirmó pertenecer a una supuesta organización paramilitar neonazi y satánica identificada como “984”. La amenaza estaba acompañada por una imagen en la que se observa a una persona enmascarada sosteniendo un arma blanca y contenía expresiones de odio contra integrantes de la comunidad educativa.
La pertenencia del responsable a una organización con esas características no está confirmada y constituye uno de los aspectos que deberá establecer la investigación. Sin embargo, la denominación no aparece por primera vez en un episodio de estas características.
A finales de agosto, distintas facultades de la Universidad Nacional de La Plata recibieron correos intimidatorios atribuidos a “984 Mentalyl”, una agrupación digital que fue relacionada con la red extremista internacional “764”. Las amenazas alcanzaron a dependencias como Humanidades, Trabajo Social, Ciencias Económicas, Arquitectura y el Rectorado, y quedaron bajo investigación de la Justicia Federal.
En aquel caso, los mensajes también advertían sobre un ataque armado y estaban acompañados por fotografías de armas. La coincidencia en la denominación, el contenido y la metodología utilizada constituye un antecedente relevante, aunque deberá determinarse si existe una vinculación efectiva entre los responsables de ambos episodios.
Lo ocurrido en la Universidad de Mendoza también recordó las recientes amenazas contra escuelas, que provocaron un marcado ausentismo en San Rafael. Numerosas familias decidieron no enviar a sus hijos a clases ante el temor generado por mensajes que advertían sobre supuestas masacres en establecimientos educativos.
Aunque muchas de estas intimidaciones terminan siendo falsas, sus consecuencias son concretas: obligan a interrumpir las actividades, movilizar fuerzas de seguridad y generan temor entre estudiantes, docentes y familiares.
Por eso será fundamental identificar al responsable y establecer si se trató de una amenaza aislada, de una imitación de los episodios ocurridos en otras provincias o de una acción coordinada por personas vinculadas con estas redes extremistas.
Por el momento, lo comprobable es que el mensaje obligó a evacuar todas las sedes de la Universidad de Mendoza y motivó la intervención preventiva de la Policía Federal en San Rafael. La investigación deberá determinar ahora quién estuvo detrás de la amenaza y si existe una conexión con los antecedentes registrados en La Plata.


