Preocupación y enojo dominan por estas horas a los vecinos del barrio Cristiano, una zona residencial situada detrás del Parque Norte, donde en los últimos días se repitieron varios episodios de vandalismo. Según relataron a FM Vos 94.5, un grupo de adolescentes en bicicleta ha causado la rotura de vidrios de viviendas y automóviles, generando temor entre los residentes.
Jorge Gómez, uno de los vecinos afectados, explicó que “hace 10 días que están pasando una bandita de menores en bicicleta, fueron cuatro primero, ahora ya son ocho”. Los ataques, indicó, ocurren “de 6 de la tarde a 7 de la tarde, el horario que ellos están pasando”. La rutina de estas agresiones, repetida casi a diario, mantiene en alerta a todo el barrio.
Gómez contó que los vecinos ya realizaron las presentaciones formales ante las autoridades, aunque sin obtener resultados. “Hemos hecho la denuncia, pero nada. No tenemos noticias de nada”, lamentó, señalando que el reclamo por mayor presencia policial aún no ha tenido eco.
Otro de los entrevistados, Roberto, también vecino del lugar, narró con indignación la gravedad de los hechos. “No ha sido una jornada buena ni ayer ni hace 15, 20 días atrás”, expresó. Los ataques se habrían iniciado hace más de dos semanas y se han intensificado con el paso de los días. Según relató, “ayer también le han pegado un piedrazo, no sé si le pegaron piedrazo en la cabeza a un vecino”, y agregó que los agresores son menores que “dicen que DINAF les ha dicho que ellos pueden hacer lo que quieran, que los adultos no les pueden hacer nada”.

El vecino aseguró que la situación se ha vuelto insostenible. “Tengo mi bebé, que está la niñera y tiran igual, y caen piedrazos al lado de la bebé de un año. Una piedra grande, que si le pega en la cabeza la mata”, contó visiblemente preocupado.
A pesar de los reiterados llamados, los vecinos aseguran que no hubo respuestas concretas de la policía. “El móvil se quedó acá sin hacer nada y los pibes se fueron”, denunció Roberto, quien detalló que los daños materiales han sido importantes. “La camioneta la rompieron, el estéreo Bluetooth que tenía, todos los vidrios adelante, el parabrisas también. Cuando se golpean las piedras adentro de los vehículos, porque tiran con gomeras también, le pegan al estéreo y los rompen”, relató.
En medio de la desesperación, Roberto reveló una situación aún más dolorosa: entre los jóvenes implicados podría encontrarse su propio hijo. “Uno de los nenes lo tenemos reconocido, resulta que según lo que me marca un vecino, dice que lo vio rompiendo una cámara, y ahí es donde empezamos a hacer todo el seguimiento”, contó. El hombre explicó que desde hace tiempo mantiene conflictos familiares y que desconocía el grado de participación del adolescente en estos ataques.
El mismo vecino remarcó que “la idea de esto es tratar de solucionarlo y ver si podemos parar este tema cuanto antes, porque son niños”, aunque reconoció que “no puede ser que ellos en su cabecita tengan que la DINAF los ampara, que ellos puedan hacer lo que quieran”. Dijo además que “tienen 11, 14 años, y uno de ellos es mi hijo”, y añadió que “es doloroso porque no puede denunciar, no puede hacer nada”.
La situación ha generado un clima de angustia y desconfianza entre los residentes, que ahora temen por la seguridad de sus familias. “Tiraron el piedrazo igual, ¿me entendés? No les importa nada”, dijo Roberto, quien señaló que las agresiones se mantienen incluso sabiendo que hay niños pequeños en las viviendas.
Finalmente, los vecinos pidieron que las autoridades intervengan con urgencia para evitar que el conflicto escale. “Es un tema que no sería lindo, no se lo deseo que lo pase nadie”, concluyó uno de ellos, apelando al compromiso de las fuerzas de seguridad y a la responsabilidad de los adultos para frenar el accionar de los menores antes de que ocurra una tragedia.







