Desde hace años se viene hablando de la posibilidad de desarrollar energía eólica en el sur de la provincia de Mendoza, y uno de los lugares que más mencionados es en El Sosneado.
En el distrito más joven de San Rafael incluso se pusieron sobre la mesa proyectos que iban a ser sumados al sistema interconectado nacional mediante el programa RenovAR.
Pese a que se había avanzado mucho en los proyectos, luego quedaron frenados. En estos días el titular de la Empresa Mendocina de Energía, Pablo Magistrocchi declaró ante la prensa que pese a la existencia de los dos proyectos es difícil que se puedan desarrollar.

El funcionario explicó que para hacer un proyecto eólico hay que saber cuánto tiempo funcionará el equipo eólico de las 8.760 horas que tiene el año.
En este marco explicó que en Mendoza se llega al 38% mientas que, en otras zonas, como Bahía Blanca, oscila entre el 55 y 60%,
«Es muy difícil que se construya un parque eólico en Mendoza porque no competimos contra la Patagonia en cuanto al recurso natural. Quizás si esto continúa, el tema de las energías renovables en las décadas que vengan, y se satura el sistema de transporte argentino con productos eólicos en la Patagonia, quizás allí haya una oportunidad para Mendoza», declaró.

Pese a esto EMESA mantiene los proyectos en cartera con la posibilidad de que aparezca un inversor privado. Los dos de San Rafael son El Sosneado – Alihuen por 50 megas y El Sosneado- Huayra por 24 megas.
“Creo que va a ser más fácil que se continúe ampliando la capacidad solar, térmica, o incluso que se haga un proyecto tan complejo como una hidroeléctrica. Los veo como más posibles que un proyecto eólico», ratificó.
LOS PROYECTOS QUE QUEDARON EN EL CAMINO
El proyecto más avanzado fue el Parque Eólico de El Sosneado que se gestó durante el gobierno de Mauricio Macri y que iba a contar con 25 aerogeneradores y con una potencia instalada de 50 MW, para luego aumentar hasta 100.
En 2017 estaba adjudicado a la firma estadounidense Orel, que no cumplió con los compromisos. Luego, pasó a la francesa Akuo Energy que tampoco pudo avanzar.

El último intento fue conseguir socios capitalistas fue de EMESA creando dos sociedades “Aliwen” y “Huayra” que intentaron con la mexicana TTX Development y también con China Shipbuilding Industry Corporation (CSIC).
El parque se iba a realizar con una inversión de 70 millones de dólares e iba a paermitir abastecer a 100.304 familias.
Años atrás, en 2011 la firma nacional Winds North planteó un parque de 200 molinos y 12 megavatios en la zona de Pampa Amarilla, antes de llegar a la cabecera del distrito.







