Máquinas de coser sonando, cerca de cincuenta manos a la obra y una frase que define a todos aquellos que se encuentran preparando los vestuarios para la Fiesta Nacional de la Vendimia: sueños cumplidos.
Días atrás, las salas de la planta alta del Julio Le Parc se transformaron en el taller que dará vida a las ideas de Elsa Blanco, jefa de vestuario de la edición 2024 de la fiesta máxima de los mendocinos. Son 44 las personas que trabajan de lunes a viernes, de 8 a 15, para confeccionar las prendas de mil artistas.

“Estamos realizando 750 trajes para el Acto Central y 250 más, para el resto de los eventos oficiales. No se puede decir mucho, pero hay dos vestuarios que serán llamativos y completamente sorprendentes“, anticipó Mirta Jiménez, supervisora de vestuario.

La mujer, que forma parte del equipo hace seis años, contó que el lunes 26 de febrero comenzarán con la entrega de los trajes a los artistas, ya que todos ellos deben tenerlo en sus manos el primero de marzo para utilizarlos en el ensayo general.
Factor sorpresa, la gran apuesta
Elsa Blanco fue encargada de taller desde 2011 hasta 2016 y hoy es la jefa de vestuario de la Vendimia 2024. Habló de una propuesta espectacular y de “estar tocando el cielo con las manos”.
“Trabajamos mucho, estábamos confiados de que íbamos a ganar. Yo amo la Vendimia, es lo máximo de la fiesta mendocina. Nos inspiramos en el trabajador y en todo lo que él sueña“, contó la vestuarista e integrante de familia viñatera.

Respecto a lo que se verá arriba de los escenarios, la mujer crea expectativas y asegura que habrá muchas sorpresas que impresionarán a la gente. “La ropa nueva es un boom, va a ser algo hermoso. No puedo adelantar mucho, solo decir que se van a sorprender. Trabajamos sobre colores relacionados con la tierra”.

Pensando en el contexto de crisis económica que atraviesa a todo el país, también hubo una reducción de costos para la producción de los trajes de Vendimia. Mientras que un 60% del vestuario es patrimonial, el 40% restante incluye prendas totalmente nuevas.
Elsa reconoció que esto no fue algo sencillo, pero que lograron amoldarse a lo existente y a lo nuevo.
Debut vendimial
Persevera y triunfarás, un dicho por momentos trillado, pero que describe a la perfección a cuatro mujeres que insistieron y hoy están confeccionando el vestuario para el tradicional festejo mendocino. Silvia, Gabriela, Sonia y Miriam, dicen presente por primera vez en los talleres montados en el Julio Le Parc.

“Es mi primer año y es un sueño que tenía desde chica. A los 10 años empecé a hacer ropa para las muñecas. Cuando terminé la primaria, mis papás me inscribieron en una academia de corte y confección y así arranqué”, contó Gabriela Espejo, quien a pesar de haber intentado ingresar en dos oportunidades y no quedar seleccionada, no bajó los brazos y se postuló nuevamente este año. “La tercera es la vencida”, dijo entre risas.

Silvia Sevilla, quien asegura haber llegado a los talleres gracias a la insistencia de una amiga, es otra de las costureras que comenzó este año a vivir la Vendimia desde adentro: “Si bien siempre tenía ganas de venir, no se había dado la posibilidad. Pero a partir de ahora espero poder seguir. Buscaré hacerme el lugar y el tiempo”.
Otra historia marcada por la ilusión de los nuevos comienzo, es la de Sonia Fredes. “Sabía algo de costura, pero es la primera vez que trabajo en taller. Esta experiencia es hermosa. Ver que nosotras hicimos la ropa que se usará en el Acto Central será movilizador”, expresó la costurera, quien se mostró emocionada al definir la Vendimia como el esfuerzo de la gente que lucha a día para tener sus frutos.
Porta traje reciclable, una novedad con impacto ambiental
Bolsas plásticas afuera. La premisa con la que se trabajó durante meses para evitar residuos contaminantes. De esta forma, uno de los cambios para la Vendimia 2024, implica crear más de mil porta trajes de tela vegetal para que los artistas puedan trasladar su vestuario.

“Los chicos van a tener una forma práctica para guardar su ropa, sin que se ensucie y evitando que se tiren cantidad de bolsas plásticas. Es el primer año que las hacemos y cada una tendrá su rótulo con su nombre. Es también una forma de darle cariño a los artistas“, dijo Jorgelina Aveiro, quien se desempeña en el área de cortado de telas.

La mujer que llega al Le Parc todos los días desde Tunuyán, se declaró fanática de la Vendimia y aseguró que está cumpliendo un sueño. “Es algo que siempre quise, mi familia me felicita por concretar lo que soñé. Es un orgullo. Me pregunto cómo puede ser que las cosas que uno corta se desplieguen de forma tan maravillosa sobre el escenario”, reflexionó.
Fuente y fotos: Gentileza El Sol







