Pasaron más de 8 meses del inicio del gobierno de Javier Milei y los indicadores económicos marcan un rojo cada vez más intenso. El expertise de aquel que en campaña se hacía llamar “especialista en temas de crecimiento económico con o sin dinero”, aún no ha sido comprobado y para algunos queda solo la parte de permanecer “sin dinero”.
Uno de los segmentos más perjudicados por las políticas económicas de este tiempo son los jubilados. No, no decimos que antes estuvieran de maravillas, pero la endeble situación que viven los adultos mayores es cada vez más precaria.
Actualmente la jubilación mínima (con bono de 70 mil pesos incluido) llega a los $ 295.540,61. Según una investigación realizada por el sitio chequeado, se encuentra un 2,5% en relación a noviembre de 2023.
La pérdida del poder adquisitivo afecta fuerte, ya que a la caída del salario hay que sumarle los aumentos en bienes y servicios. En San Rafael abunda la preocupación por el fuerte incremento en las facturas de luz y gas, por citar un ejemplo.
En medio de este panorama poco alentador, la legislatura nacional votó una recomposición salarial para los jubilados. Un dato a tener en cuenta es que se había logrado un importante consenso entre los parlamentarios, como hace mucho tiempo no se conseguía.
Lejos de aceptar el planteo de los legisladores (tan elegidos por el pueblo por el voto popular como el presidente de la Nación), Javier Milei anunció que vetará este incremento cuestionando a los que llamó “degenerados fiscales”.
Un dato interesante es que, con el aumento aprobado en las Cámaras, la mínima iba a subir a $ 321.600, e iba a significar un gasto del 0,45% del PBI en todo el año.
“Hoy los jubilados ganan 5% más que cuando nosotros asumimos en términos reales, por encima de la inflación”, destacó el presidente. En la calle los ánimos y la realidad de los adultos mayores muestran otra cosa.
Otro punto a remarcar es la actitud del ex presidente Mauricio Macri. Mientras que la mayoría de sus legisladores (o los que pertenecen al PRO) votaron a favor del incremento, el ex mandatario terminó planteando su apoyo al veto. Al menos una “maniobra” extraña.
«Por el bienestar de nuestros jubilados y los nietos de los jubilados, apoyo el veto del presidente Milei», afirmó Macri a través de la red social ex Twitter.
El veto intensifica el impacto de las políticas de ajuste en uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. El rechazo al aumento dejado a miles de jubilados en una situación de mayor incertidumbre, que ven cómo sus ingresos se mantienen estancados mientras el costo de vida sigue en alza.
El “orden fiscal” que tanto anhela el gobierno es necesario, pero estas medidas de ajuste severo terminan afectando duramente a los más vulnerables.
Ese “ajuste” del que tanto se habla recae de manera excesiva sobre quienes menos pueden defenderse, mientras que otras áreas de la política o “la casta” como tanto le gusta llamarle al presidente, continúan sin sufrir recortes.
Con precios en constante ascenso y medicamentos cada vez más caros, muchos de los jubilados luchan por llegar a fin de mes con haberes que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
El veto al aumento significa que los adultos deberán seguir soportando el elevado costo de vida sin un alivio en sus ingresos, lo que agudiza su situación económica y amenaza con profundizar la desigualdad social.
EN SAN RAFAEL HAY
MÁS DE 36 MIL JUBILADOS
Según los datos arrojados por el último censo en la provincia de Mendoza hay 311.148 personas que son beneficiarios de jubilaciones y pensiones por fallecimiento de la pareja (el 15,3% de la población total).
En San Rafael los números marcan que hay poco más de 213 mil habitantes y 36.444 beneficiarios de este tipo de beneficios, un 17,1% de la población.
Los números finos muestran que son 27.321 personas que cobran solo una jubilación, mientras que hay otros 2.627 que solo tienen una pensión por viudez o fallecimiento de su cónyuge.
A ellos hay que sumarles 6.496 sanrafaelinos que tienen su jubilación y la pensión de su pareja fallecida.







