Tras crecer 5,1% en todo el 2019, los envíos de vino a consumo interno en el primer semestre subieron 6,9% interanual. En tanto que las exportaciones de vinos argentinos marcan una expansión en volumen del 51,9%, acompañadas por una importante recuperación de las ventas al exterior de mosto.
Aún en el actual contexto de crisis y cuarentena, la vitivinicultura consolida un proceso de recuperación en las exportaciones de vinos y mosto, así como un aumento de los despachos de vino al mercado interno que arrancó en 2019 y se potenció en la primera mitad del 2020. Un círculo virtuoso que permite reducir los stocks vínicos acumulados, estabilizar las existencias y avanzar en una recuperación de los precios del vino.
En paralelo, las exportaciones en volumen siguen creciendo. En todo el 2019 (enero a diciembre), las ventas al mundo de vinos fraccionados argentinos acumularon un aumento del 3,3%, mientras que los vinos a granel subieron 36,4% anual y el mosto o jugo concentrado de uva creció 32,1%. La tendencia a la recuperación se acentuó y en el primer semestre del año (enero – junio) las exportaciones en volumen de vinos argentinos crecieron 51,9%, con aumentos del 3,1% en fraccionados y del 153,9% en el vino a granel. Por su parte el mosto tuvo una expansión del 15,6% interanual en igual período, según datos anticipados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Los datos aportados por el INV fueron presentados en una reunión de Directorio de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), celebrada en forma virtual con representantes de cámaras empresarias y de productores de Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta, Río Negro, Tucumán y Jujuy; funcionarios de gobierno y técnicos del INTA y el INV.







