Chicos, ¡no endeuden a sus padres! La constante pérdida del poder adquisitivo deja en claro que, en términos reales, llenar el álbum de figuritas del Mundial es, cada cuatro años, más y más difícil.

El entusiasmo por coleccionar las figuritas del próximo Mundial ya empieza a notarse. Sin embargo, entre los hinchas argentinos aparece una preocupación recurrente: el elevado costo. La persistente inflación en el país alteró significativamente el precio de cada sobre, impactando directamente en el bolsillo de quienes buscan completar el clásico álbum.

Para dimensionar este fenómeno, resulta clave comparar el valor del paquete con el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) vigente en cada período. A su vez, se analiza la inflación acumulada, es decir, el aumento porcentual del precio del sobre en los cuatro años que separan a cada Mundial.

Al observar los datos en detalle, se evidencia que, si bien el precio nominal de las figuritas se ajustó en línea con la inflación general, el salario mínimo no logró acompañar ese ritmo. Esta brecha implica una pérdida constante del poder adquisitivo y deja en claro que, en términos reales, participar del ritual mundialista se vuelve cada vez más difícil y restringido.

Fuente: Diario Popular