El cuidado de los pies es igual de importante que el del resto del cuerpo. En este sentido, existe un método recomendado por algunos podólogos que tiene varios beneficios: el lavado con sal y bicarbonato.

Esta combinación con dos ingredientes simples suele recomendarse relajar los pies, sobre todo después de jornadas extensas, por la sensación de limpieza y bienestar que aporta.

Por un lado, la sal es utilizada tradicionalmente en baños de pies por su efecto relajante y porque ayuda a remover impurezas de la superficie de la piel. Mientras que el bicarbonato de sodio, en tanto, es conocido por sus propiedades limpiadoras y su capacidad para neutralizar olores.

Para qué sirve el lavado de pies con sal y bicarbonato

Cómo preparar un baño de pies con sal y bicarbonato

  1. Llená un recipiente con suficiente agua tibia para cubrir los pies.
  2. Agregá 2 o 3 sal y el bicarbonato.
  3. Mezclá hasta que los ingredientes se disuelvan.
  4. Sumergí los pies durante 15 a 20 minutos.
  5. Secá bien, especialmente entre los dedos.
  6. Aplicá crema hidratante si la piel está seca.

Precauciones a tener en cuenta

Aunque es una práctica común, no todas las personas tienen la misma tolerancia en la piel. Se recomienda evitar estos baños si hay heridas abiertas, irritaciones importantes o lesiones sin tratar.

Además, quienes tienen problemas de circulación, diabetes u otras condiciones que afectan la piel deben consultar con un profesional de la salud antes de realizar tratamientos caseros en los pies.

Fuente: TN