El domingo 7 de agosto se conmemorará a San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo. Se trata de un día en el cual miles de fieles católicos se acercan para pedir su intercesión en estas causas, sobre todo en momentos de fuerte crisis económica. En San Rafael, como es tradición, se llevará a cabo la procesión y posterior misa, según informó a FM Vos 94.5, el sacerdote Gabriel Zapata.
«Este domingo se volverá a realizar la procesión, será desde la rotonda de Las Vírgenes y Rawson a las 16 horas. Están todos invitados, después de esta actividad se hará la misa y será celebrada por el administrador apostólico, monseñor Carlos María Domínguez. Será un honor contar con su presencia para todos los feligreses de San Cayetano», dijo el sacerdote.
«La gente extrañaba la procesión, puesto que es una manifestación pública de fe, que tiene una cuota de ofrecimiento hacia Dios. Todo el mundo está pidiendo pan y trabajo, y lo hacemos a Dios mediante San Cayetano. Esta es una vieja tradición, pero sobre todo de nuestro país», señaló Zapata a nuestro medio.
Después, continuó resaltando y marcando la historia de este patrono tan importante para muchos sectores de nuestra sociedad. «Nació en Italia en el siglo XVI, en una época de grandes movimientos y reformas en la Iglesia. Las mismas eran impulsadas por estos santos y se construyeron a partir del tema de la pobreza, tal cual la concibió Cristo y los Apóstoles. San Cayetano fundó hospitales y se dedicó a los enfermos, también a los pobres. Estas acciones las hizo sin un peso y confiando en la providencia, teniendo siempre presente las palabras expuestas de Jesús sobre el Sermón de la Montaña.
Este santo fue quien empezó con los Montes de Piedad, que era una especie de banca cristiana, ya que se dio cuenta de que había que conseguir fondos para ayudar a los más humildes con sus emprendimientos. Tenía una gran capacidad y genialidad financiera», comentó Gabriel.
«Acá en Argentina, hubo un sacerdote allá por los años 1900 que difundió mucho la devoción a San Cayetano. Dicen que una vez, un campesino le puso una espinita de trigo debajo de la imagen de este santo, mientras le dijo: ‘Mirá, tenemos los campos secos, no hay lluvia’. Así fue como le pidió y cuentan que llovió muchísimo, a tal punto de que tuvo una muy buena cosecha. A partir de ese entonces, se incrementó la devoción hacia San Cayetano y se le pidió por el buen tiempo y el trabajo. Es por eso, que acá en nuestro país, su imagen está representando con una espinita de este cereal», agregó.
Por último, trazó un paralelismo entre la cantidad de fieles que acuden a San Cayetano cada 7 de agosto y la pobreza en nuestro país. «Uno se pone contento cuando ve una gran cantidad de personas pidiéndole a San Cayetano, pero ese índice te va dando una pauta de que está faltando el pan, siendo esta la causa de la presencia de tanta gente. A San Cayetano no tenemos que pedirle solo pan y trabajo, sino también la forma para recuperar la cultura del trabajo. Es verdad que falta, pero tal vez, en muchos corazones faltan las ganas de trabajar», cerró Zapata.







