La crisis económica golpea fuerte y lastima a los que menos tienen. Mientras la Argentina no encuentra el rumbo para salir adelante, la demanda de raciones de comida crece en los comedores y merenderos del país. En lo que respecta a la provincia de Mendoza, desde la Dirección de Desarrollo Comunitarios aseguraron que la demanda de alimentos creció un 25% en el transcurso de un año. Hay preocupación, porque anticipan que la situación podría agravarse.
«El modelo de nuestro trabajo se basa en recuperar alimentos y destinarlos a sectores con inseguridad alimentaria. Por eso, podemos hablar con fundamento. El presente del país es complicado. La realidad es que la demanda de comida no cesa, sino que por el contrario crece. Actualmente trabajamos con 80 organizaciones sociales y los últimos datos recopilados nos demuestran que se incrementa la asistencia alimentaria», declaró a FM VOS 94.5 Lorena Troncoso, directora ejecutiva del BDA (Banco de Alimentos de Mendoza). Inmediatamente, alertó que en un año en Mendoza se disparó la demanda alimentaria. «En enero de 2023 a través de estas organizaciones sociales se asistió a 37 mil personas, mientras que en enero del 2024 la ayuda alimentaria superó las 44 mil personas. Ante esta demanda comunitaria creciente, hay 23 organizaciones sociales que están en lista de espera para ser habilitadas. Todas ellas presentaron la documentación para poder ingresar al Banco de Alimentos», amplió. «Nosotros prestamos asistencia en el Gran Mendoza y en la zona este. En San Rafael brindamos ayuda a través de una congregación religiosa. Nuestro modelo de trabajo tiene un alcance importante en la provincia», agregó. Después, explicó cómo funciona el BDA. «Somos una ONG. Contamos con el aporte de los socios. Las empresas y/o particulares nos ayudan a sostener nuestra misión, aunque otra fuente de ingreso son las propias organizaciones sociales que forman parte del Banco de Alimentos de Mendoza. La mayoría de los alimentos llegan en calidad de donación. No recibimos ningún aporte de los gobiernos. No dependemos del Estado», aclaró Troncoso. «Con este trabajo tratamos de evitar el desperdicio de los alimentos. Para ello, se trabaja de forma articulada con los supermercados, las industrias y el campo. Tomamos muchos productos que están pronto a vencer y aplicamos una logística rápida para distribuirlos a través del BDA. Hacemos una tarea responsable que respeta todas las normas de calidad. Los principales destinatarios de estos alimentos son los niños», destacó al final de la entrevista la directora ejecutiva del BDA.







