El sanrafaelino Marcelo Guasch se acercó a los estudios de FM Vos (94.5) para comentar las peripecias que día a día sortean los vecinos de la zona del paseo Luis Huerta, en inmediaciones del canal, debido a los disturbios ocasionados por bañistas.
Si bien bañarse en canales está prohibido, es una actividad que se repite verano a verano. Si se tratara de sólo eso, quizás los vecinos lo entenderían, pero en este caso la problemática va más allá. Guasch explicó que hay una seguidilla de problemas en la cuadra entre Beltrán y Coronel Campos, ya que hay vecinos nuevos –que han alquilado– que todos los días sacan carretilladas de basura, incluso justo después de que pasó el camión recolector; otros toman botellas de vidrio y las rompen, por lo que se encuentran con vidrios en todas partes; a eso hay que sumarle que con la misma basura realizan “compuertas” para colocar en el canal Pavez, cuya agua –especialmente en días de lluvia– está a centímetros de rebalsarse. “Cuando hay una tormenta, la gente que está sobre calle Espínola, se ahoga. Además, los tapones hacen que no les llegue el agua a quienes están en El Cerrito”, advirtió y agregó: “Yo entiendo que la policía no pueda, pero si no les dicen nada hacen lo que quieren”.
Aseguró que entre los bañistas hay muchos niños, pero además, adultos que incluso se bañan ahí con champú.
Por otra parte, este vecino denunció que algunas de aquellas personas son ladrones, recordando que el año pasado a una joven le sustrajeron el teléfono celular. “Tengo que salir a comprar mirando de que no me roben; ir y volver urgente, porque me entraron a robar y cuando llamé a la Policía me dijeron ‘son menores’, por lo que tuve que ir a la casa de la que me robó y sacarle mis cosas”, destacó.
A todo esto, hay que sumarle hechos de violencia, que van desde insultos a los vecinos hasta piedrazos y otro tipo de agresiones. “Hay uno que está todos los días con la bolsita de Poxirrán, nunca se lo llevan”, dio a modo de ejemplo de muchos otros hechos que se dan en la zona.
Se trata de una situación compleja, porque va generando el cansancio y la furia de quienes residen pacíficamente en el lugar.







