En las primeras horas del primero de enero, el Hospital Schestakow fue testigo de un momento cargado de esperanza y alegría. A las 6.57 de la mañana nació Lucca, el primer bebé de 2025 en el departamento. Su mamá, Daiana Solorza, de tan solo 22 años, compartió su experiencia con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, llenando de emoción el inicio del año.
“Es mi primer hijo, soy mamá primeriza”, contó Daiana con voz emocionada. Tras varias horas de trabajo de parto, finalmente pudo sostener a su bebé en brazos. “Fue una sensación hermosa. Verlo, tocarlo, tenerlo conmigo… no hay palabras para describirlo”.
La historia de esta joven madre comenzó en la madrugada. “Las contracciones empezaron a las 2.15 de la mañana”, relató. Siguiendo las indicaciones de los médicos, esperó dos horas en su casa antes de dirigirse al hospital. “Ingresé a las 4, ya con contracciones fuertes”. Dos horas después, Lucca, quien ya había sido identificado como niño durante el embarazo, llegó al mundo mediante un parto natural.
El apoyo emocional fue fundamental para Daiana. Durante todo el proceso estuvo acompañada por su pareja, Fernando Vidal. “Él estuvo a mi lado en cada momento. Fue un gran sostén para mí”, destacó la joven madre.
La atención en el Hospital Schestakow fue otro aspecto que marcó la experiencia de Daiana. “Estoy muy agradecida con todo el equipo. Me atendieron muy bien desde que ingresé”, aseguró. En estos momentos, madre e hijo permanecen en el hospital bajo observación, aunque los médicos ya han dado señales positivas sobre la pronta alta. “Nos dijeron que, si todo sigue bien, posiblemente mañana podamos irnos a casa”.

El pediatra que revisó a Lucca confirmó que el bebé está en excelente estado de salud. Pesando tres kilos, el recién nacido fue evaluado exhaustivamente, y los resultados fueron alentadores. “Gracias a Dios, está muy bien”, comentó Daiana, quien se mostró aliviada y entusiasmada por iniciar esta nueva etapa en su hogar en Cuadro Benegas, una tranquila localidad de San Rafael.
La llegada de Lucca ha llenado de ilusiones a la joven pareja. Para Daiana y Fernando, su hijo simboliza un nuevo comienzo y un sinfín de sueños por cumplir. “Dicen que los niños siempre traen un pan debajo del brazo. Esperamos que Lucca también lo traiga para nuestra familia”, expresó con esperanza la flamante madre.







