En horas de la tarde noche del viernes –y al notar que muchas personas se acercaban hacia el paraje–, la Policía Turística se apostó en el arco de Valle Grande e interrumpió el tránsito para evitar el acceso indiscriminado de personas.
A pesar de la imposición de la cuarentena, fueron muchos los sanrafaelinos que no cumplieron con la restricción y salieron a diferentes lugares que “no corresponden”. Al fenómeno de uso de plazas, parques o circular por el centro se sumó que algunas personas intentaban acercarse a los parajes turísticos, algo que está totalmente prohibido.
Uno de los casos se dio en el Valle Grande y por esta situación desde la Policía Turística se colocó un “retén” en el arco de acceso.
Desde la Subdelegación Municipal de Valle Grande explicaron que “personal de la Policía Turística se ha instalado en el pórtico de acceso, evitando el ingreso a personas que no cumplan con la cuarentena”.
De esta manera, quienes decidan circular por la Ruta 173 con destino hacia el Valle se encontrarán que la Policía los detendrá en el arco y no los dejará seguir avanzando, salvo contadas excepciones.
En el mismo sentido, detallaron las limitaciones de acceso que habrá a la zona. “Solo podrán ingresar al paraje los vecinos y las personas autorizadas”, lo que limitará casi en su totalidad el movimiento por el Valle, tratando de dar cumplimiento efectivo a la cuarentena total fijada por el Ejecutivo nacional.







