La comunidad de la Parroquia San Antonio vivirá este jueves 14 de mayo una noche muy especial al celebrar los 10 años de la Hora Santa, un espacio de adoración eucarística que desde 2016 reúne mensualmente a cientos de fieles en torno a la oración, el silencio y el encuentro con Jesús Sacramentado.
La celebración se realizará a partir de las 21 horas y la invitación está abierta a toda la comunidad católica de San Rafael. Como gesto simbólico y espiritual, se pidió a los asistentes concurrir con una vela para acompañar el momento de adoración y acción de gracias.
Bajo el lema “Adorarán en espíritu y en verdad”, la propuesta busca no solo conmemorar el camino recorrido durante esta década, sino también renovar el compromiso de seguir caminando en comunidad sostenidos por la fe.

La Hora Santa se convirtió con el paso de los años en un espacio profundamente significativo para muchos fieles, quienes encuentran allí un momento de recogimiento, oración y encuentro espiritual en medio de las exigencias de la vida cotidiana.
Durante cada encuentro se comparten cantos, lecturas bíblicas, momentos de oración guiada y silencios contemplativos que invitan a fortalecer la fe, renovar la esperanza y poner en manos de Dios las preocupaciones personales y comunitarias.
En la antesala del aniversario, Mariano Durán —quien junto a su esposa Melisa dio origen a esta iniciativa— compartió el emotivo recorrido de estos diez años.
DESDE 2016
“En mayo de 2016 nos pidieron guiar una adoración al Santísimo en la parroquia. Fue mucha gente, al menos para nosotros, y nos sorprendieron profundamente los testimonios de quienes participaron”, recordó.
Con el tiempo fueron sumándose colaboradores, músicos y miembros de la comunidad que ayudaron a sostener el espacio junto al acompañamiento permanente de los frailes de la parroquia.
Incluso durante la pandemia, cuando las restricciones impedían los encuentros presenciales, la propuesta continuó realizándose desde los hogares y se transmitió a través de redes sociales y Radio María para todo el país.
“Pasaron los años… y aunque muchas veces sentimos cansancio o ganas de abandonar, el Señor siempre nos sostuvo”, resumió Mariano.
Finalmente, invitó a toda la comunidad a participar del aniversario y compartir esta celebración de fe: “Ha sido un camino hermoso, jamás imaginado, y el obrar de Dios en tantos corazones ha sido inmenso, también en nuestra familia”.







