El veterano de la Guerra de Malvinas Jorge Martínez reclamó que se restablezca la iluminación del monumento ubicado en la Rotonda del Cristo y alertó sobre el riesgo de nuevos actos de vandalismo. El monumento a los veteranos y caídos de Malvinas, ubicado en la Rotonda del Cristo, permanece sin iluminación desde hace más de tres semanas, una situación que genera preocupación entre quienes trabajan para conservar el espacio y mantener viva la memoria de los excombatientes.
Jorge Martínez, veterano de la Guerra de Malvinas, detalló a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que el inconveniente ya fue comunicado a distintas autoridades municipales y pidió que se solucione para evitar que el lugar quede expuesto durante la noche. “Hace más de tres semanas que eso está sin luz”, señaló Martínez, quien explicó que recientemente pudo comprobar personalmente la situación durante un viaje a Mendoza realizado durante la madrugada.
El veterano remarcó que el problema se limita al monumento, mientras que el resto del sector mantiene su iluminación. “El monumento en sí está oscuro”, indicó. La preocupación central está relacionada con los reiterados hechos de vandalismo que ha sufrido el espacio. Martínez explicó que la oscuridad facilita que puedan producirse nuevos daños y recordó que durante los últimos años hubo distintos episodios que obligaron a realizar tareas de reparación y mantenimiento.
Martínez destacó especialmente el trabajo que lleva adelante la agrupación Malvineros por Malvinas, cuyos integrantes se ocupan de distintas tareas para conservar el lugar. Según explicó, los integrantes de la agrupación concurren habitualmente los domingos junto a sus familias para realizar trabajos de limpieza, mantenimiento y mejoras. “Los malvineros, la agrupación, se van los domingos con familia, con todo, a limpiar, a mantenerlo en condiciones”, contó.
El veterano consideró que ese esfuerzo debe ser respetado y acompañado, especialmente porque se trata de personas que destinan parte de su tiempo a cuidar un espacio que representa la memoria de los excombatientes. “No son veteranos, pero son muy malvineros y llevan la causa, llevan la memoria de nuestros héroes”, sostuvo. Además de la limpieza, quienes integran la agrupación realizan tareas como cortar el pasto, regar y pintar el espacio. Para Martínez, el compromiso de estas personas permitió concretar distintas mejoras a lo largo del tiempo. “Se van los domingos en familia, a cortar el pasto, a limpiarlo, a regarlo, a ponerlo en condiciones, a pintarlo”, detalló.

El reclamo por el cuidado del monumento no es nuevo. Martínez recordó que durante su etapa al frente del CEVEMA mantuvo una serie de gestiones y reclamos relacionados con el estado y la seguridad del lugar. También señaló que durante años se trabajó para lograr el cierre del espacio, debido a que había llegado a ser utilizado como baño público y se encontraba alejado de la función para la que había sido creado.
En ese contexto, destacó además la importancia histórica que atribuye al monumento de San Rafael. Según explicó, fue el primero de este tipo inaugurado en Argentina, alrededor de 1990. “Es el orgullo que tenemos a nivel país, a nivel nación, de que San Rafael tiene el primer monumento que se inauguró en Argentina”, afirmó. Por ese motivo, consideró que el mantenimiento debe ser una responsabilidad sostenida y que resulta necesario evitar que los actos vandálicos continúen afectando el espacio. “Hay un ensañamiento contra el monumento que realmente duele”, expresó.
Martínez indicó que ya comunicó la falta de iluminación a distintas autoridades municipales, desde el delegado hasta el secretario de Gobierno, con el objetivo de que el inconveniente sea atendido. El pedido apunta a recuperar la iluminación del monumento y contribuir a su protección durante la noche. “No es justo tampoco permitirle a los vándalos que sigan destruyendo algo que es tan importante para el pueblo sanrafaelino”, manifestó. Mientras esperan una solución, el veterano volvió a remarcar la tarea de quienes sostienen el mantenimiento del lugar y pidió valorar el compromiso con la causa de Malvinas. “Eso duele”, concluyó al referirse a los daños que sufre un espacio destinado a homenajear a los veteranos y mantener presente la memoria de quienes participaron de la guerra.


