El Senado aprobó ayer la reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei y San Rafael perderá el beneficio territorial que había obtenido en 2021. La decisión desconoce una realidad que se repite cada otoño e invierno: cuando bajan las temperaturas, calefaccionar una casa deja de ser una elección. Fueron 38 votos a favor, compuestos por el bloque completo de La Libertad Avanza más adhesiones peronistas y radicales de Catamarca, Corrientes y Tucumán, y bloques provinciales representantes de Misiones, Neuquén, Tucumán, Salta, Jujuy, Chubut y Corrientes. Y 8 votos negativos, entre ellos los de Mendoza, Santa Fe, Santa Cruz y representantes individuales de Buenos Aires y La Pampa.
En los papeles, el Gobierno nacional modificó el alcance de un régimen de descuentos en las facturas de gas. En San Rafael, la decisión se traducirá en una pregunta mucho más concreta: cuánto costará calefaccionar un hogar el próximo invierno. La respuesta llegará en los meses de mayor consumo, cuando las temperaturas caigan, vuelvan las heladas y miles de familias reciban facturas sin la bonificación que les correspondía por vivir en una zona fría.
La aprobación del Senado culminó el recorrido legislativo de una iniciativa que ya había obtenido media sanción en Diputados. El nuevo esquema deja a San Rafael fuera del beneficio general incorporado por la Ley 27.637 en 2021, que contemplaba descuentos del 30% o el 50% para usuarios residenciales según cada caso. Malargüe, en cambio, conserva su inclusión territorial. La reforma prevé asistencia focalizada para determinados hogares, pero perder el descuento por ubicación no significa que todos los sanrafaelinos perderán cualquier subsidio: el resultado de cada factura dependerá de la situación del usuario y de los beneficios que pueda conservar.
Esa distinción es necesaria para informar con precisión, aunque no atenúa el problema de fondo. El frío no se distribuye según el ingreso declarado de una familia. San Rafael registra temperaturas bajo cero y heladas que incluso pueden extenderse más allá del invierno. Esas condiciones fueron parte de la razón por la que la ciudad quedó comprendida en la ampliación de 2021; no desaparecieron porque la Casa Rosada haya cambiado el criterio para otorgar el descuento.
Allí se advierte el profundo desconocimiento territorial de la medida. Una regla diseñada desde Buenos Aires puede ordenar partidas presupuestarias, pero difícilmente describa lo que ocurre en una vivienda sanrafaelina durante una sucesión de noches bajo cero. Para muchas familias, encender un calefactor durante horas no es un consumo prescindible. Si una parte mayor de sus ingresos debe destinarse al gas, quedará menos dinero para alimentos, transporte y otros gastos cotidianos. El impacto más visible se conocerá en el invierno de 2027: anticipar hoy un monto idéntico para todos sería engañoso, porque dependerá del consumo, la categoría tarifaria y los subsidios que conserve cada hogar.
La votación también dejó una lectura política en Mendoza. Los senadores radicales Rodolfo Suárez y Mariana Juri votaron contra la modificación, pese a integrar un espacio que acompaña al Gobierno nacional en distintas iniciativas y a la cercanía política del gobernador Alfredo Cornejo con la Casa Rosada. En esta ocasión, se apartaron del oficialismo para defender la continuidad del beneficio en la provincia. Anabel Fernández Sagasti no participó de la sesión debido a su licencia por maternidad; los integrantes de Unión por la Patria se retiraron de sus bancas y no volvieron para la votación. Las ausencias y el sentido de los votos merecen ser consignados por separado: todos forman parte de lo ocurrido en el recinto, pero no expresan la misma posición.
En Diputados, la actuación de los mendocinos había ofrecido una imagen diferente. Luis Petri y Pamela Verasay acompañaron esta vez la reforma, después de haber respaldado cinco años atrás la ampliación de Zona Fría que incluyó a San Rafael. Cambiar de postura es una posibilidad legítima en política; también obliga a explicar qué cambió en el criterio de quienes representan a una provincia cuyas necesidades de calefacción siguen siendo las mismas. La media sanción había reunido 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones.
El Gobierno nacional consiguió el aval de ambas cámaras para achicar el alcance territorial del régimen. Los sanrafaelinos, en cambio, seguirán viviendo el mismo otoño y el mismo invierno. Esa es la distancia que la discusión parlamentaria no logró salvar: una decisión tomada lejos del territorio terminará midiéndose, factura en mano, dentro de cada casa de San Rafael.


