El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, fue consultado en la mañana de ayer sobre si aplicaría restricciones en la provincia ante el eventual aumento de contagios por coronavirus. El mandatario sostuvo que por ahora no habrá cambios, cierres ni restricciones, pero que de todos modos él y sus colaboradores están atentos a un posible rebrote o infecciones con la nueva cepa de Covid-19. En el caso de que los contagios se disparen y la ocupación de camas crezca, no tendrá dudas en tomar algunas medidas momentáneas y el toque de queda sanitario está entre esas posibilidades.
«La pandemia no ha terminado», sostuvo el Gobernador al afirmar las obras que realizan (en el Hospital Central habrá 34 nuevas camas para terapia intensiva) forman parte de la estrategia sanitaria que «nos permitirá estar más preparados, en caso de una segunda ola». En este sentido, recordó que en otros lugares del mundo «ya está sucediendo. Es muy probable que también la vivamos aquí».
Durante la presentación de obras para el Hospital Central, Suarez destacó: «Lo más responsable que podemos hacer, en este momento, es preparar la infraestructura hospitalaria para poder seguir dando respuesta como lo hicimos, con mucho esfuerzo, en el 2020», señaló el Gobernador. Sumó que uno de los objetivos de 2021 será poder «incorporar más camas».







