Hay historias que duelen. Que golpean. Que obligan a frenar un segundo y mirar la realidad de frente. La de Agustina es una de ellas.
Tiene apenas 13 años, vive en Cuadro Nacional y hoy enfrenta una batalla que no eligió: padece raquitismo activo, una enfermedad poco frecuente que afecta el desarrollo de sus huesos y compromete seriamente su calidad de vida.
Mientras otros chicos de su edad disfrutan de la escuela, de sus amigos o de una vida sin preocupaciones, ella transita un camino lleno de tratamientos, controles médicos y dolor físico.
El raquitismo activo es una afección que impide que los huesos se fortalezcan correctamente. Se produce por un déficit en la mineralización ósea, lo que provoca deformaciones, debilidad, dificultades para caminar y, en muchos casos, dolores constantes. Es una enfermedad que no solo afecta el cuerpo, sino también el día a día, la independencia y hasta la autoestima de quienes la padecen.
En Agustina, esta condición requiere un tratamiento médico sostenido, especializado y costoso. Y ahí es donde aparece la otra cara de esta historia: la solidaridad.
Familiares, amigos y vecinos impulsan una gran rifa solidaria con el objetivo de reunir fondos que permitan afrontar su tratamiento y darle una oportunidad concreta de mejorar su calidad de vida. Detrás de cada número hay una esperanza. Detrás de cada colaboración, una mano tendida.
“Todo lo recaudado será destinado a su tratamiento y recuperación”, explican quienes encabezan la iniciativa, con la urgencia de quien sabe que el tiempo también juega su partido.
Para quienes quieran ayudar, se habilitó el alias todoxagustina, con CBU a nombre de Ana María Roco. Cada aporte, por pequeño que parezca, puede marcar la diferencia en la vida de esta adolescente que hoy necesita de todos.
Porque a veces la vida pone pruebas difíciles. Pero también da la oportunidad de demostrar que una comunidad puede unirse, abrazar y sostener. Hoy, Agustina necesita eso: que San Rafael esté a su lado.







