Un repaso por la historia de la economía argentina de las últimas décadas muestra que la reducción del déficit en cinco puntos, como se propone el gobierno nacional, se traducirá necesariamente en una fuerte contracción de la actividad económica, lo que obligará a buscar alternativas viables para que ese efecto no conspire contra la estabilización que toda la sociedad espera. El giro pragmático que muestra la gestión Milei así lo confirma, sobre todo en lo que hace a las decisiones que tomó –contradiciendo su animadversión contra “la casta”- para cubrir casilleros en lugares clave de la administración con personajes que ya han estado en el sector público y que, probado está, ya implementaron sus políticas en el país con resultados cuanto menos negativos. Pero nada de eso defrauda a los fieles creyentes de las propuestas libertarias, para quienes este momento aciago es “una oportunidad para confiar y fortalecer el espíritu” en medio de la adversidad. Algo de eso hay en el electorado variopinto de La Libertad Avanza que, ante la realidad que se impone, repite casi como un mantra: “hay que tener fe”. Un trabajo de investigación realizado por un equipo multidisciplinario coordinado por las consultoras Trespuntozero y La Sastrería preguntó (solo entre ciudadanos que están de acuerdo con las medidas de ajuste) si los recortes deberían afectar a su bolsillo. El 65,5 % marcó la opción «no, no debería afectar a personas como yo». En otras palabras, la mayoría de los consultados está de acuerdo con ajustar siempre y cuando el cinturón sea del otro. Según las encuestas, el gobierno nacional tiene, como todas las administraciones que recién se ponen en marcha, una imagen positiva que le permite sortear las primeras dificultades. Queda por ver cómo sobrellevará la población, especialmente los sectores medios, los efectos de la devaluación en los precios de los servicios, la cuota de los colegios privados, los combustibles, alquileres y una larga lista de variables que marcarán los límites y posibilidades de una nueva realidad para muchas familias.




