En pleno octubre rosa, ALCEC San Rafael, la filial local de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer, intensifica su esfuerzo por visibilizar la importancia de la prevención del cáncer de mama y, a la vez, recaudar fondos para seguir ofreciendo sus servicios gratuitos. Con 42 años de trayectoria, la institución enfrenta hoy serios desafíos económicos que ponen en peligro su continuidad. Morris Farré, miembro de la entidad, lo explica con crudeza a Diario San Rafael y FM Vos 94.5: “Estamos al filo, al filo de que las cosas no den para más”. Sin embargo, confían en la solidaridad de los sanrafaelinos para poder sostenerse.
La campaña solidaria que comenzó el 10 de octubre y se extenderá hasta el 21, incluye la colocación de grandes alcancías rosas en diferentes comercios del centro. El objetivo es recaudar fondos para cubrir necesidades básicas que van desde el material descartable que utilizan los médicos, hasta el mantenimiento del edificio donde se realizan consultas y estudios. “Realmente necesitamos la colaboración de la gente para un montón de cosas”, subrayó Farré. “Los médicos que nos ayudan lo hacen desinteresadamente, pero todo lo demás tiene costos. Es una lucha diaria para mantenernos a flote”.
Además de los costos operativos, LALCEC enfrenta el desafío de atender a una creciente cantidad de personas sin cobertura médica. “Cada vez es más la gente que no tiene mutual y que atendemos nosotros. Para hacer los controles, los cuidados, los estudios, todo eso requiere de recursos”, explicó Farré. La organización brinda consultas y estudios preventivos para detectar de manera temprana el cáncer de mama, algo vital para mejorar las chances de tratamiento y recuperación. Sin embargo, los fondos son cada vez más escasos. “Siempre estamos luchando con lo económico para seguir adelante”, agregó.
La solidaridad local ha sido clave para la supervivencia de la institución. Farré destacó el apoyo de algunas empresas y entidades que han contribuido en momentos críticos. “Hace muchísimos años, FGH se hace cargo de la factura de la electricidad y la Bolsa de Comercio nos ayuda con el gas. Hoy día son gastos muy grandes que, si los tuviéramos que asumir nosotros, sería imposible”, detalla. A pesar de ese respaldo, LALCEC depende en gran medida de los socios y las donaciones de la comunidad. Por eso, durante esta campaña, buscan que más personas se asocien a la institución, con una cuota mensual accesible de 500 pesos. “Es baja, pero si mucha gente se suma, mes a mes podemos juntar lo suficiente para comprar lo que necesitamos”, explicó Farré.
Sumarse como socio es sencillo, y la cuota puede pagarse de manera presencial, con un cobrador que pasa por el domicilio, o a través de Mercado Pago. “Solo tienen que llamarnos y nosotros nos encargamos del resto”, comentó. “Siempre apostamos a un año más, pero sabemos que es muy difícil. La solidaridad de San Rafael es increíble, pero necesitamos que más personas se comprometan”.
Más allá de la colecta de fondos, LALCEC continúa organizando actividades para concientizar sobre la importancia de la detección temprana del cáncer de mama. “Aunque trabajamos todo el año, octubre es el mes en que la gente está más receptiva y por eso aprovechamos para hacer más actividades”, comentó Farré. La próxima semana, por ejemplo, llevarán a cabo un taller del programa “Luzca Bien”, destinado a mujeres que están atravesando tratamientos oncológicos. “Es un espacio muy valioso, lo hacemos cuatro veces al año y siempre tiene muy buena respuesta. Las personas lo necesitan, y para nosotros es un orgullo poder brindarles ese apoyo”.
La continuidad de estos talleres, al igual que las consultas médicas y los estudios, dependen de los aportes que LALCEC pueda recolectar en esta campaña. La incertidumbre económica afecta a la organización, pero no disminuye su voluntad de seguir adelante. “Sabemos que cada peso cuenta. Por eso le pedimos a la gente que nos ayude, que colabore con lo que pueda. Porque realmente, sin esa ayuda, sería imposible seguir brindando atención gratuita a quienes más lo necesitan”, concluye Farré, confiada en que la comunidad responderá una vez más al llamado de LALCEC.







