Las mañanas en la terminal de ómnibus de San Rafael el paisaje es similar. Más de una decena de policías abordan el micro hacia el Gran Mendoza para prestar servicio en los departamentos del norte de la provincia.
El primer micro parte a las 7 de la mañana y allí se puede ver, entre quienes viajan por tratamientos o turnos médicos, a los uniformados esperando para subir a los colectivos, informaron lectores de Diario San Rafael. Si bien cumplen con su deber laboral, la preocupación por su bienestar es grande, señalaron.
Este fenómeno de traslado se repite desde hace más de una década y en reiteradas ocasiones se ha solicitado a las autoridades provinciales que han ido gobernando que los agentes locales se queden a prestar servicio en el departamento. El reclamo se replica ahora, cuando en la zona del Gran Mendoza se multiplican a diario los casos positivos de coronavirus.
Un peligroso precedente para los policías sureños es que ya se han detectado casos de uniformados que contrajeron COVID -19, como el caso del sancarlino que se encontraba haciendo controles viales en Potrerillos o la auxiliar maipucina del distrito Fray Luis Beltrán por la que tuvieron que aislar a varios compañeros.
La gran preocupación es que esto se replique con policías sureños, que corren serio riesgo de contagiarse y volver con el virus a sus departamentos de origen. De esta manera se arriesga el status sanitario de San Rafael, Alvear y Malargüe quienes llevan 90 días sin casos positivos.
Los pedidos incluyeron una solicitud en la Cámara de Diputados e incluso a una carta del Intendente Emir Félix al Ministro de Seguridad de la Provincia, Raúl Levrino para solicitar que los policías dejen de movilizarse a la “zona roja” de la provincia donde se concentran casi la totalidad de los más de 340 casos registrados en Mendoza.
Son muchos los egresados del Instituto Universitario de Seguridad Pública que tienen que prestar servicios en Godoy Cruz, Luján de Cuyo, Las Heras o Guaymallén durante los primeros años de su trayectoria. Por estos días el viaje conlleva mucho riesgo para ellos, sus familias y todos los vecinos del sur mendocino.







