El impacto de la sequía en el país no da tregua. El 2022 fue un 12,8 % más seco que el promedio, y se ubicó de esta manera, entre los 14 años más secos desde 1961 en Argentina. Además, como consecuencia del fenómeno La Niña durante 3 años consecutivos, el periodo 2020-2022 fue el que más impacto tuvo en los cultivos, especialmente en la zona núcleo y región central, según el Servicio Meteorológico Nacional.
Alfredo Vila, representante de la Sociedad Rural en Mendoza, analizó esta problemática y advirtió sobre las consecuencias que traerá a la producción.
«La verdad es que desde nuestra entidad estamos muy preocupados por la situación que están viviendo los productores. La sequía nos castigó y a las consecuencias por la falta de lluvias hay que sumarle que este factor estuvo acompañado de temperaturas muy altas y vientos muy fuertes. En la zona núcleo se perdieron en la primera etapa del año pasado casi ocho millones de hectáreas entre maíz y soja. Se perdieron cerca de 800 dólares por hectárea como efecto de la no cosecha. Todo cuesta mucho, porque además, las políticas de estado no ayudan a los productores a realizar importaciones», remarcó Alfredo Vila.
«El gobierno nacional tomó una medida que fue el dólar soja a 300 pesos, por lo que se liquidaron algunas toneladas de soja. De todas formas, esa no es la solución, porque cuando el productor necesita comprar insumos o maquinarias en el exterior no lo puede hacer al cambio del dólar soja, tiene que poner plata de su bolsillo”, aseveró y analizó lo que puede llegar a suceder. “Creemos que va a haber un recambio en los productores, muchos propietarios chicos de pequeñas explotaciones agrícolas van a alquilar seguramente sus campos. Igual ante todo esto, pensamos que la producción de soja y maíz no se va a caer», añadió Vila.
Por otra parte, se refirió al presente que se encuentra atravesado el sector ganadero. «El año pasado hubo muy poco ajuste en torno a los precios. Los incrementos siempre se ven reflejados en las góndolas y en las carnicerías, pero no así en el campo. Se espera una actualización para que el valor del ganado en pie se ponga a tono con la inflación que hay actualmente en el país. La ganadería es una actividad que requiere mucha inversión en cuanto a pasturas y a la alimentación de los animales. También se encarecieron los fletes, estamos muy atrasados en los valores”, remarcó.
Asimismo, se manifestó en torno a lo que esperan de ahora en más en medio de este duro contexto. “Esperamos poder recuperar el terreno perdido, el nuevo ajuste podría darse en los meses de julio o agosto. La ganadería siempre es la más castigada en relación a la actualización de los valores. El productor ganadero es el más castigado de esta cadena alimenticia», aclaró el representante de la Sociedad Rural en Mendoza.
Al finalizar el reportaje, hizo referencia a la evolución del sector ganadero en la provincia de Mendoza y al gran desafío que tienen por delante, en el cual se encuentran trabajando. «Lo primero que tenemos que hacer para terminar de desarrollar la ganadería en nuestra provincia es lograr el alimento para el ganado. Si no se alcanza este objetivo es imposible llevar adelante esta actividad. Estamos trabajando en ese sentido, sobre todo en la región este que es la más abandonada. La zona sur, como San Rafael, ha sido bastante beneficiada con muchas obras y además, por las condiciones climáticas del lugar. San Rafael es un buen sitio para la ganadería. Para las zonas más áridas estamos abocados con el INTA con el objetivo de producir pasturas naturales. Nos propusimos expandir la actividad ganadera en Mendoza entre un 10 y 15 %», concluyó Aldredo Vila.







