La fundación, que acompaña a niños de hasta cinco años y sus familias, reanudó sus talleres tras el receso invernal. Sin aportes del Estado, sostiene su trabajo gracias a la solidaridad de socios y colaboradores.
Con el regreso de las actividades tras el receso invernal, la Fundación ANIM-CONIN volvió a abrir sus puertas para continuar acompañando a niños con problemas de desnutrición y a sus familias. La institución, que funciona gracias al aporte exclusivo de particulares, renovó además su convocatoria a la comunidad para sumar nuevos socios que permitan sostener este trabajo.

Durante los primeros días de actividad, los pequeños retomaron sus encuentros con el equipo de profesionales. A través de propuestas lúdicas, participaron de sesiones con la psicopedagoga, mientras que las madres continuaron con los talleres de tejido, donde comenzaron a confeccionar fundas de tela para almohadones, una actividad que combina aprendizaje, contención y capacitación.
La coordinadora del centro, explicó que ANIM-CONIN atiende a niños de hasta cinco años que presentan cuadros de desnutrición o riesgo nutricional, mediante un abordaje integral que involucra tanto a los pequeños como a sus familias.
«Trabajamos con un equipo interdisciplinario integrado por pediatras, nutricionistas, psicopedagogas, fonoaudiólogas, maestras jardineras y profesionales de estimulación temprana para los más pequeños. El objetivo es acompañar el desarrollo integral de cada niño», señaló.
UNA TAREA MULTIDISCIPLINARIA
El trabajo no se limita a la atención de los chicos. Paralelamente, las familias participan de distintos talleres, especialmente destinados a las madres, donde se abordan temas vinculados a la alimentación saludable, la economía del hogar y la crianza.

Entre ellos se destacan los talleres de cocina, en los que se brindan herramientas para mejorar la calidad nutricicional de las comidas utilizando los recursos disponibles en cada hogar.
Uno de los principales desafíos de la fundación es el sostenimiento económico. Según explicó Alejandra, ANIM-CONIN no recibe financiamiento estatal y todas sus actividades son posibles gracias a las cuotas mensuales de socios, donaciones y aportes solidarios de la comunidad.
CADA APORTE ES FUNDAMENTAL
«Cada colaboración es muy importante porque trabajamos con muchas familias que atraviesan situaciones económicas muy difíciles. Gracias al compromiso de quienes nos acompañan podemos seguir brindando atención y contención a los niños», destacó.
Desde la institución invitan a quienes deseen colaborar a convertirse en socios mediante un aporte mensual o realizar una contribución voluntaria por transferencia bancaria.
Los interesados pueden solicitar el enlace para adherirse como socios o colaborar a través del alias FUNDACIONANIM.mp (CUIT: 30-71551432-6).
Desde ANIM-CONIN remarcan que cada aporte, por pequeño que sea, ayuda a garantizar la continuidad de un trabajo que busca combatir la desnutrición infantil y brindar mejores oportunidades de desarrollo a decenas de niños sanrafaelinos y sus familias.



