Un minucioso relevamiento digital sobre los hábitos de búsqueda, interacciones en redes sociales e indicadores de consumo realizado por la consultora Opinión Mendoza reveló un acelerado proceso de estrés financiero que afecta a miles de hogares en el territorio provincial y nacional. El estudio confirma que la constante pérdida del poder adquisitivo salarial obligó a un porcentaje creciente de la población a volcarse masivamente hacia la búsqueda de un segundo o tercer empleo —a través de plataformas de reparto y reventa de productos— para cubrir las necesidades básicas de la canasta familiar. De manera simultánea, la investigación detectó un sobreendeudamiento crítico con el sistema financiero formal mediante solicitudes de refinanciación, pagos mínimos de plásticos y maniobras de suspensión de débito, junto con un corrimiento de los sectores más vulnerables hacia circuitos de crédito informal con tasas usurarias y esquemas de financiamiento narco en barrios populares.
En diálogo con FM Vos (94.5), Lucas Inostroza, consultor, director y propietario de Opinión Mendoza, desglosó las variables del informe, la posición relativa de la provincia dentro de la región de Cuyo, las metodologías de financiamiento y el riesgo inminente de una cesación de pagos en la economía doméstica.
Diagnóstico digital, pluriempleo y la búsqueda de ingresos en la franja mendocina
Ni bien comenzó la charla, Inostroza detalló la metodología del estudio digital implementado sobre las búsquedas e interacciones en la red, destacando que Mendoza lidera ampliamente en la región los indicadores de búsqueda de segundas y terceras fuentes de ingresos. «Pusimos en marcha este estudio digital sobre una base muy concreta: la conversación ya instalada en la sociedad referida al endeudamiento de las familias, la imposibilidad de llegar a fin de mes y la inminente salida de las mediciones de pobreza. Salimos a medir digitalmente qué busca el argentino y el mendocino en particular y qué conversaciones se están dando en las redes sociales. Encontramos datos llamativos y alarmantes sobre cómo los hogares e individuos están abordando un malestar que se observa en permanente crecimiento», comentó.
«Abordamos el fenómeno desde el ángulo de la búsqueda laboral, en lo que denominamos pluriempleo. Las búsquedas que principalmente resaltan a nivel nacional, y donde Mendoza ocupa el primer lugar, se concentran en cómo darse de alta como chofer, en aplicaciones de reparto como Rappi o en la reventa de productos. Esto demuestra que el trabajador mendocino está buscando activamente un segundo o tercer ingreso para poder afrontar sus obligaciones. Para la mayoría de los usuarios que se registran en estas aplicaciones no se trata de su primer trabajo, sino de un esfuerzo complementario», aseguró.
«Al comparar los datos con el resto del país, Mendoza destaca muy por encima de la región de Cuyo: ni San Juan ni San Luis integran los diez primeros puestos a nivel nacional en este tipo de búsquedas digitales de pluriempleo, en parte porque Mendoza posee regularizadas estas aplicaciones. Un dato muy relevante es que el mendocino tampoco aparece entre los diez primeros lugares de la búsqueda de subsidios del Estado. Queda claro el intento de la población local por dar la pelea desde el ámbito estrictamente laboral antes que por la vía de la asistencia pública», agregó.

Estrategias de retención bancaria, deudas informales y el fenómeno del crédito en barrios populares
El director de Opinión Mendoza analizó la fragmentación de la deuda familiar entre la desesperada búsqueda por mantenerse dentro del crédito bancario y el peligroso vuelco hacia la usura en sectores marginados. «Detectamos dos segmentos bien marcados en la estructura del endeudamiento. Por un lado, un grupo importante busca no quedar afuera del crédito formal que ofrecen los bancos y tarjetas tradicionales. Allí observamos un fuerte crecimiento en las búsquedas de refinanciación, planes de pago, consultas sobre el pago mínimo de tarjetas de crédito y la aplicación de la orden de suspensión de débito para evitar que el banco absorba la totalidad del salario apenas se deposita, permitiéndole al trabajador decidir qué y cómo pagar. Todo esto evidencia un estrés financiero profundo frente a una deuda que se vuelve inalcanzable», expresó.
«Por otro lado, está el segmento de personas que ya cayeron del sistema formal y buscan activamente préstamos sin Veraz o verifican su estado crediticio para acceder a financiamiento alternativo. Crecen las consultas en billeteras digitales conocidas y no conocidas, lo que refleja una demanda desesperada de crédito informal sujeto a tasas altísimas donde prima estrictamente la usura», añadió.
«En nuestras mediciones presenciales en barrios populares relevamos un dato gravísimo: el crecimiento del endeudamiento de familias y pequeños comercios con individuos vinculados a actividades ilícitas, principalmente dedicados al narcotráfico. Este esquema de financiamiento ilegal otorga créditos con cobro diario o semanal a intereses desmedidos. Es el extremo máximo de la informalidad y encierra consecuencias muchísimo más peligrosas que un embargo de sueldo, ya que puede terminar involucrando a las familias en cadenas delictivas o en situaciones de violencia», denunció.
Proyección de morosidad y el debate de fondo sobre el salario formal
Por último, Inostroza enfatizó que el problema estructural radica en la insuficiencia del haber salarial para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios, proyectando un escenario de cesación de pagos generalizada si no se recompone el poder de compra. «El informe analiza datos en lapsos de noventa y treinta días, y el registro de los últimos treinta días refleja un aumento todavía superior al trimestre anterior, lo que demuestra que la situación no está disminuyendo, sino en pleno ascenso. El problema de fondo a discutir es cómo el salario formal recupera su rol central en la economía cotidiana de los hogares. La imposibilidad de cubrir las necesidades básicas con un sueldo provoca que la gente busque desesperadamente un complemento por la vía del endeudamiento», argumentó.
«Si los salarios alcanzaran para cubrir la canasta familiar —incluso considerando dos salarios por hogar— no estaríamos presenciando esta necesidad extrema de recurrir a un tercer empleo. La proliferación exponencial de búsquedas sobre refinanciación, planes de pago y suspensión de débito nos indica que las familias están pateando el problema un mes, dos o tres para adelante, pero esa estrategia tiene un límite corto. El horizonte proyecta de manera casi inevitable una cesación de pagos masiva de los hogares si no se corrige la variable salarial», afirmó al cierre del reportaje.


