Pese a los intentos por disimular las diferencias que arrastran desde el inicio de la gestión, ya es un hecho el enfrentamiento entre el presidente Javier Milei y la vicepresidente Victoria Villarruel. Un punto de quiebre, según la mayoría de los medios nacionales, ha sido la decisión del presidente de blanquear públicamente su rechazo al posteo de la vicepresidenta en el que tildó a Francia de país “colonialista”, en defensa del jugador Enzo Fernández, y rescatar las gestiones de su hermana Karina, la influyente secretaria general.
Con agendas políticas propias, los caminos se fueron separando y el conflicto diplomático con Francia dejó expuesta la crisis interna. En este contexto de conflicto en el gobierno, Milei viajó este miércoles a la noche a Francia junto a su hermana para asistir a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos.
Para el politólogo Álvaro Olmedo este desencuentro se trata de un hecho sumamente grave, ya que las personas involucradas son funcionarios de alto rango del Estado. Sostuvo que el país está inmerso en clima de violencia verbal y que es el propio presidente el que está todo el tiempo incentivando a la diferencia.
«Hay una serie de cortocircuitos que nos llevan a reflexionar sobre qué dio origen a este conflicto y cuál es el daño que se ocasiona al Estado y a las personas involucradas. Me parece que se debe tener en cuenta que cada persona es diferente y por ende, se puede pensar distinto. No se debe opinar con una unanimidad en todos los temas», comenzó reflexionando Álvaro Olmedo.
«Ahora, si esas personas son el presidente y la vicepresidente, el tema se presenta como mucho más grave, porque son funcionarios del Estado. En ese sentido, como el Estado es una unidad deberían actuar al unísono sin hacer de manifiesto todas estas diferencias», dijo Olmedo a FM Vos 94.5.
Luego de esa aclaración, expuso cuáles son los motivos que dispararon el conflicto. «Esto nos hace pensar que se trató de una fórmula presidencial que se concretó más pensando en ganar las elecciones que en el funcionamiento del gobierno. Pueden hasta que tengan distintas ideologías sobre los temas que son centrales. Por eso mismo, se desatan todas estas situaciones. No hay una flexibilidad para encontrar algún tipo de acuerdo. En general, la mayoría de los argentinos estamos en contra de cualquier tipo de acto de racismo. Pero lo que quedó en evidencia, es que a esto se le ha dado una mayor trascendencia y quedó como un asunto de Estado», analizó Olmedo.
«El que realizó el canto fue un futbolista que lo hizo en un momento de euforia. Me parece que se podía haber minimizado el hecho, por más que sus expresiones hayan sido desafortunadas. Esto se agudiza porque estamos inmersos en un clima de violencia verbal. El propio Presidente de la Nación está todo el tiempo incentivando a la diferencia y la división. Está constantemente diciendo ‘zurdos ignorantes, cobardes, comunistas, corruptos y mentirosos’. En medio de este ambiente cualquier chispita genera una explosión. Hay que pensar de forma más democrática», sostuvo.
Asimismo, se refirió al rol que juega la secretaria general de presidencia, Karina Milei en medio de esta disputa. «La acción de Karina Milei de ir a la embajada de Francia para aclarar los dichos de Villarruel puso de manifiesto una desautorización evidente a la segunda autoridad del país. Se está creando un clima beligerante y esto no es bueno ni internamente ni para los negocios internacionales, lo que necesita el país es todo lo contrario», recalcó.
«Precisamos un escenario estable para fomentar las inversiones y el crecimiento en Argentina. Hace una semana que estamos pendientes de este tema, cuando hace apenas unos días se giraron las divisas de oro a Inglaterra. Eso es algo gravísimo, al igual que la derogación del Impuesto País y la restitución de Ganancias. Mientras tanto, el salario de los argentinos no se recompone. El mismo tuvo una merma del 40%. Los temas que realmente importan no se hablan, mientras tanto seguimos mirando este culebrón mexicano. Se manejan las cuestiones de Estado como una telenovela», lanzó Olmedo al final del reportaje.







