La producción de forraje ha tenido un gran crecimiento en la provincia de Mendoza y –por sobre todo- en el sur, donde también ha crecido significativamente la ganadería, siendo estas dos actividades que se complementan.
En este marco, desde el INTA Rama Caída vienen realizando un plan de asesoramiento a productores forrajeros para que puedan optimizar sus ciclos productivos,
Según explicaron desde la institución, «el ingeniero zootecnisista Adrián Orozco del área de producción ganadera de la Estación Experimental viene realizando encuentros con productores de forraje de la región para brindarles asesoramiento y acompañarlos aportando criterios técnicos para tomar decisiones en las etapas críticas del ciclo productivo”.
En este marco, explicaron “esta actividad se encuadra en las acciones propuestas del proyecto Local de Carnes, que la institución lleva adelante en el marco de la Plataforma de Innovación Territorial de la cuenca del río Atuel y Diamante”.
La nómina provincial de la producción forrajera la encabeza San Rafael con unas 7300 hectáreas donde el principal producto es la alfalfa que llega a las 5993 hectáreas, seguidas por el maíz con 1226 (en diferentes variedades), luego el sorgo con 172, mientras con cifras menores aparecen los pastizales, la avena, el centeno, la cebada, entre otros.
En el vecino departamento alvearense la producción de forraje llega a 1990 hectáreas, donde la mayor parte se la lleva la alfalfa con 1684 y el maíz con 223. Con menor cantidad también hay producción de cebada, centeno y sorgo.
Hasta hace unos 15 años atrás el mercado era mucho más pequeño y con menos tecnología. Pese a las dificultades de la producción agrícola en nuestra provincia, el forraje ha crecido significativamente y tiene potencial para seguir desarrollándose aún más.







