El folclore es algo especial en gran parte de los argentinos, lo que implica ponerlo de relieve especialmente los días 29 de mayo en su Día Nacional. Sobre lo que significa, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, la reconocida artista local “Chicha” Rosales.
Los 29 de mayo Argentina se viste de tradición para celebrar el Día del Folclorista, ya que –dijo Rosales– “es una jornada dedicada a honrar la memoria y al legado de Andrés Chazarreta, ese músico oriundo de Santiago del Estero que eligió estar cerca del folclore argentino”.
“Estoy contenta y si me permiten, quiero saludar a amigos folcloristas, a mis hermanos, a mis sobrinos porque el folclore nacional alberga hondo a todos”, dijo y agradeció el acompañamiento que ha recibido a lo largo de su historia. Dedicó a cada uno que tenga un “muy feliz Día del Folclorista”. También saludó a los bailarines, a todas las academias ya que sin dudas son fundamentales para el este arte musical está presente en cada fiesta patria. Es que “cuando bailan ponen el alma, siempre con el respeto al público y a todos, así que saludo a todos”.
Considera que entre las divisiones que tiene el folclore argentino, el cuyano a veces queda un poco relegado. “En ese sentido está un poquitito olvidado”, lamentó.
Sobre Andrés
Chazarreta
El 29 de mayo de 1876 nació, en Santiago del Estero, el músico, compositor e investigador Andrés Chazarreta, primer promotor y difusor del folclore argentino. En su homenaje fue instituido el Día Nacional del Folclorista -Ley 26.665-, destacando el fundamental aporte de Chazarreta quien recopiló y rescató los sonidos y las memorias de nuestras expresiones culturales.
De pequeño, y de manera autodidacta, Andrés Chazarreta comenzó a experimentar con la guitarra, la armónica, el acordeón, y con todo aquel instrumento que llegaba a sus manos. De adolescente, sus hermanos le enseñaron las primeras zambas, chacareras, vidalas. Mientras se afianzaba aprendiendo distintas técnicas musicales, en 1895 Chazarreta se recibió de maestro de grado. Con el tiempo, incluso, llegó a ser inspector de escuelas.
Recopiló y compuso cientos de piezas populares clásicos del folclore argentino como «La telesita», «El kakuy» o «Criollita santiagueña», entre muchas otras.







