La región de Cuyo enfrenta un clima variable e impredecible en los próximos meses, con pronósticos de temperaturas fluctuantes y precipitaciones menores a lo normal.
José Luis Stella, climatólogo del Servicio Meteorológico Nacional, abordó las perspectivas climáticas para la región de Cuyo durante el próximo trimestre, destacando la gran variabilidad y los desafíos que esto implica.
“La atmósfera está más libre sin la presencia de fenómenos climáticos globales como El Niño o La Niña”, comentó Stella a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, explicando que esta libertad provoca fluctuaciones frecuentes en las condiciones del tiempo. “Por eso tenemos a veces una semana con condiciones de frío extremo, y luego pasamos a condiciones más cálidas”.
El pronóstico para agosto y septiembre sugiere una mezcla de temperaturas, con semanas cálidas seguidas de irrupciones de aire frío. “Las temperaturas se mantendrán entre normales o más cálidas de lo normal, pero siempre advirtiendo esta variabilidad”, afirmó Stella. Sin embargo, las precipitaciones serán menores a lo esperado, lo que podría agravar las condiciones de sequía que ya afectan a la región.
La falta de lluvias es una preocupación constante, especialmente para la agricultura. “Preocupa mucho la menor cantidad de lluvias, tanto en esta época del año como en la siguiente, que es crucial para la siembra”, explicó Stella. Esta preocupación se amplifica con la posibilidad de que la estación invernal se extienda, aumentando el riesgo de heladas tardías. “Hay una mayor chance de heladas tardías, ya que los inicios de la primavera pueden ser más fríos de lo normal”, añadió.
La combinación de calor inusual y sequedad ha provocado episodios de incendios, un problema que se anticipa continuará en los próximos meses. “Ya tuvimos episodios de incendios con el calor inusual de los primeros días de agosto” señaló el climatólogo. Esta situación se ve agravada por las anomalías climáticas que, según él, son cada vez más frecuentes debido al cambio climático global.
Stella también habló sobre las perspectivas a más largo plazo, indicando que el patrón de variabilidad se mantendrá. “Todavía no está establecido ningún fenómeno de gran escala como La Niña, por lo que podríamos seguir viendo estas oscilaciones”, comentó. Esto implica que la región podría experimentar eventos inesperados de lluvia, aunque las señales a largo plazo no son prometedoras en términos de precipitaciones significativas.
Las condiciones neutrales actuales de la atmósfera, sin la influencia de fenómenos como El Niño o La Niña, significan que el clima puede variar de manera impredecible. “La atmósfera está muy activa y caótica, lo que genera estas oscilaciones entre más calor y más frío”, dijo Stella. Esto sugiere que los habitantes de Cuyo deben prepararse para continuar enfrentando un clima cambiante y mantener sus abrigos a mano, incluso cuando las temperaturas parezcan más cálidas al mediodía.
El impacto de estas condiciones se siente particularmente en la agricultura, donde la variabilidad climática puede causar daños significativos. “Las heladas tardías pueden ocasionar importantes daños a los cultivos en floración”, advirtió el especialista, subrayando la necesidad de monitorear de cerca las condiciones climáticas y estar preparados para responder a estos cambios.







