Fernando Bertonatti, apoderado legal de los colegios del Arzobispado de Mendoza y vicepresidente del Consejo de Educación Católica, brindó un cuadro de la situación que atraviesan las escuelas privadas en la provincia. Indicó que el año pasado en algunos colegios se llegó a un índice de morosidad de un 80%.
«Por el momento la situación es compleja, pero las escuelas están abiertas y brindando sus servicios lo mejor que se pueda. Sí es cierto que hubo algunas escuelas que han cerrado por algunos días por recomendación de los especialistas o burbujas aisladas por algunos casos de Covid de docentes o alumnos, lo que hace complicada la vida cotidiana de la escuela porque se altera constantemente», señaló a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
Sobre la situación financiera de estas instituciones educativas, Bertonatti dijo: «La gente pagó la matrícula y la primera cuota, pero es común que en el abril o mayo se genere cierta morosidad y los padres en junio comienzan a saldar sus deudas, hay que tener en cuenta el contexto económico y laboral de las familias que forman parte de nuestro colegio; el año pasado llegamos a un alto índice de morosidad, que fue de más del 80% y nunca menos de un 60%, algo complejo para sostener una escuela».
En relación a la vacunación de los docentes, el apoderado legal reconoció que «la organización está en manos del Gobierno, por ahora se han vacunado a docentes de los cursos inferiores y directivos, no sabemos cuándo vacunarán al resto porque el criterio utilizado es que si se tienen que aislar las personas, se mantengan abiertas las escuelas con solo algunos cursos».
Qué pasa con las burbujas
«Hay diferentes criterios, cada escuela usa sus recursos y lo más clásico es tener dos burbujas que trabajan discontinuados y si hay algún caso positivo, se aísla por 14 días. Hay muchas burbujas aisladas porque el virus está en una circulación muy alta, sobre todo en el nivel secundario, porque hay movimiento de docentes y los chicos tienen otras actividades fuera de la escuela», comentó Bertonatti.
Por último, el apoderado legal se refirió a la presencialidad en los colegios. «Hay padres que no quieren enviar a sus hijos, creo que hay razones para esa decisión, pero además hay otros que insisten en que se altere el protocolo o que contraten más docentes para que no pierdan un día de clases, siempre tomaremos decisiones desde el sentido común y nunca por encima de la salud, nuestro objetivo es no cerrar y mantener este criterio de bimodalidad, pero el futuro es incierto», cerró.







