La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) celebró recientemente su 90.º aniversario en un contexto de profunda transformación para el sector. Mientras la obra pública nacional permanece paralizada, Mendoza se posiciona como una excepción gracias al uso del Fondo de Resarcimiento. Martín Sanchís, titular de CAMARCO Mendoza, analiza en esta entrevista la dualidad de la industria: el resurgir del crédito hipotecario, el alto costo de construir en dólares y la pérdida de oficios que dificulta la reactivación.
Mendoza frente al parate nacional
La realidad del sector de la construcción en el país es heterogénea. Mientras en el ámbito nacional la incertidumbre domina la escena, la provincia de Mendoza ha logrado generar una dinámica propia que comienza a dar sus frutos. «La situación económica del sector no es ajena al resto del país, pero Mendoza tiene una particularidad; con los fondos del resarcimiento y las obras públicas provinciales se ve un poco más de actividad. Durante la segunda mitad del año pasado se licitó bastante obra que todavía no se percibe plenamente porque está en proceso de adjudicación o inicio», explicó Sanchís al inicio del reportaje.
«Cuando arranquen todas juntas, se va a notar la diferencia. En contraste, la obra pública nacional no solo está paralizada, sino que lo poco que se priorizó no se está pagando bajo los esquemas correspondientes, complicando seriamente a las empresas», observó.
El crédito hipotecario: una herramienta insuficiente
Para Sanchís, la reactivación real del mercado privado depende de una financiación que, aunque resurgió, todavía no logra adaptarse a las necesidades de la clase media ni al fomento de la construcción desde pozo. «El crédito hipotecario es fundamental, pero en Argentina estamos muy atrasados respecto a otros países de Sudamérica. Los bancos necesitan prestar a 20 o 30 años y en nuestro país eso es muy difícil. Además, los créditos actuales se han volcado a la compra de inmuebles usados; para fomentar la inversión nueva falta que funcionen plenamente herramientas como las hipotecas divisibles», indicó.
«Hoy, la clase media y media-baja no puede entrar por los altos requisitos de ingresos. Sin un crédito accesible para desarrollos nuevos, es difícil motorizar el sector privado a gran escala», aseguró ante la audiencia de FM Vos 94.5.

Costos y mano de obra: los desafíos del mercado
En relación con la construcción en dólares, Martín Sanchís destacó que el escenario de costos ha cambiado drásticamente. «El precio en dólares de la construcción está alto comparado con los últimos años, donde estábamos acostumbrados a valores muy bajos. Si bien los materiales están estables y algunos han aumentado menos que la inflación por la caída del consumo, en Mendoza hemos tenido subas fuertes en áridos y hormigón por nuevas reglamentaciones locales», expuso el titular de CAMARCO, señalando cómo factores regulatorios internos pueden influir en el presupuesto final de una obra.
Por otro lado, el dirigente abordó la paradoja de los oficios, un fenómeno que explica por qué, a pesar del parate general, sigue siendo difícil contratar especialistas. «A pesar de que las empresas hablan de baja actividad, los particulares suelen tener dificultades para hallar mano de obra. Se ha perdido mucho el oficio en los últimos años por la caída de salarios reales respecto a otros rubros; muchos trabajadores dejaron la construcción. Al haber menos personas calificadas, los que han quedado están saturados, pero eso no es representativo de toda la actividad industrial», remarcó Sanchís, advirtiendo sobre la necesidad de revalorizar la formación técnica para garantizar el futuro del sector.
Reformas y expectativas para 2026
La industria de la construcción tiene dinámicas laborales propias, pero aguarda que las condiciones macroeconómicas generales permitan un flujo de inversión más constante. «Todo ayuda, y aunque la reforma laboral podría haber sido más profunda en algunos aspectos, la realidad es que nadie va a contratar a alguien que no necesita si la actividad no se reactiva primero. Si el país mejora, las empresas se van a animar a generar empleo», enfatizó el titular de CAMARCO Mendoza.
«También son claves las facilidades de pago para obras pequeñas o remodelaciones, un nicho que dinamiza mucho la economía de los comercios de materiales. La parte privada está resurgiendo muy de a poco en estos primeros meses del año, pero todo depende de que el Estado tenga mayor reacción y pueda volcar más recursos a infraestructura», completó.







