El 3 de marzo se detectó el primer caso de coronavirus en la Argentina. Fue en la ciudad de Buenos Aires y se trató de un hombre de 43 años que había regresado al país en esa fecha de un viaje por Europa. Dos meses y 25 días después, en Capital Federal los contagios se multiplicaron al punto de convertirse en el distrito con más casos a la fecha: 6.989, contabilizando el último reporte del Ministerio de Salud de la Nación.
El resto de las jurisdicciones comenzó a experimentar la progresión del virus en diferentes etapas y formas. La provincia de Buenos Aires, hasta el 12 de mayo, tenía más casos que la Ciudad. Sin embargo, la propagación del COVID-19 en sus barrios más vulnerables incrementó la curva y la ubicó en la cima de un podio que ningún distrito del país quiere encabezar.
Los datos también reflejan algunos aspectos positivos en cuanto a una pandemia que puso en jaque al resto del mundo y para la cual se estableció una cuarentena extendida hasta el 7 de junio y que tuvo como punto de partida el 20 de marzo. Uno de los aspectos más relevantes lo protagonizan Catamarca y Formosa, únicas provincias argentinas que aún no contabilizaron ningún contagio.
Formosa habilitó esta semana la actividad de los psicólogos, kinesiólogos, bioquímicos, odontólogos, nutricionistas y medicina ambulatoria. Semanas atrás, las autoridades provinciales habían hecho lo mismo con los abogados, contadores y escribanos, todos estos bajo un “protocolo de atención” diseñado específicamente para estas profesiones.
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El gobierno formoseño también autorizó hace pocos días “los encuentros familiares de no más de 10 personas, los días domingos y feriados, entre las 9 y las 16”.
En Catamarca, el fin de semana pasado reabrieron los bares y restaurantes junto a hoteles y gimnasios, como parte de las nuevas actividades exceptuadas de la cuarentena y luego de haber permitido la reapertura de los comercios minoristas.
Tras ellas, San Luis, La Pampa y Santa Cruz exhiben cifras a tener en cuenta. Las tres jurisdicciones llevan más de 14 días sin detectar casos nuevos. En San Luis, hasta la fecha se registraron 11 personas con coronavirus y el último dato surge del 6 de abril. La Pampa sólo tiene cinco y la última cifra fue arrojada el 10 de abril. En Santa Cruz, el 30 de abril se estableció un monto que hasta el momento no se modificó: 49 casos.
Estos indicadores positivos permitieron, en el caso de San Luis, la habilitación de actividades deportivas de hasta cuatro personas, sin contacto, y los espectáculos con asistentes a bordo de automóviles. También la realización de bautismos y casamientos, como parte de la flexibilización de la cuarentena en la provincia puntana.
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, anunció hace pocos días una mayor flexibilización del aislamiento por coronavirus y habilitó varias actividades deportivas como el ciclismo, running y patinaje en la provincia. Tras 50 días sin nuevos contagios, el mandatario provincial ratificó que se podrán realizar actividades deportivas y “acciones tendientes a defender el estatus sanitario”.
En Santa Cruz se estableció algo similar: desde comienzo de mes se habilitaron las salidas recreativas y la reapertura de más rubros pertenecientes al sector comercial.
Debajo de ellas, La Rioja, Mendoza y Santiago del Estero tampoco presentan casos desde hace más de una semana, con 63, 89 y 22 contagios, respectivamente. En la primera, el último caso se detectó el 18 de mayo. En las otras dos, un día más tarde.
Fuente: Infobae







