Desde el Gobierno nacional se viene ejerciendo cierta presión sobre los sectores productivos e industriales a fin de controlar los precios sin ser afectados por la inflación. Al respecto opinó a través de FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, el economista Fausto Spotorno.
Expresó que desde los sectores económicos hay un gran descreimiento respecto de este tipo de medidas, teniendo en cuenta la gran cantidad de oportunidades en que se intentó aplicarlas sin resultados positivos, pues la historia demuestra que “nunca funcionaron”. Explicó que cuando se fija control de precios y se determina un precio máximo, generalmente el mismo se establece por debajo del precio de mercado ya que lo que se busca es que no suba. “Lo que termina sucediendo, es que la gente va a querer comprar más del producto que está produciéndose, y por otra parte los costos no van a alcanzar para producir todo lo que la gente quiere consumir, y el resultado es el desabastecimiento. Ha pasado con todos los productos. En la época del Kirchnerismo se habían congelado las tarifas y después comenzó a faltar energía, gas, se les cortaban las industrias, etcétera”, dijo, y agregó que “el control de precios es una herramienta que genera desabastecimiento, no baja de precios y después tienen que subir todos los precios juntos, tal es el caso de la energía: congelaron los precios durante tantos años en la época del kirchnerismo, nos quedamos sin energía y sin gas y de repente saltaron todos los precios juntos (los aumentos en el principio del gobierno de Macri, que fueron consecuencia del congelamiento previo)”.
Respecto de lo que ocurre con el dólar, no considera que haya “saltos muy violentos”, aunque no descarta que pueda haber “algún susto porque eso en Argentina no se puede descartar nunca”. “Lo cierto es que el dólar oficial no es un dólar que esté muy atrasado, está un poco atrasado (un 15 o 20% atrasado, pero no mucho más), y el dólar paralelo (el ‘dólar libre’), venía medio planchado por varias razones: durante el primer bimestre del año, el Gobierno no tuvo necesidad de emitir muchos pesos, lo cual reduce la demanda de dólares; en segundo lugar, mucha gente tuvo que vender dólares para pagar este ‘impuesto a la riqueza’, lo cual mantuvo el dólar bajo; y no hubo tanta salida de fondos internacionales que tenían bonos en pesos a cobrar”, señaló, y agregó que lo que podría ocurrir es que, “con el precio de los commodities van a ingresar más dólares por las exportaciones”, por lo cual quizás se calme la situación de la moneda americana, “sin ser tan volátil como el año pasado”, no obstante un aumento de los commodities, implica una inflación mundial alta.
Otro problema con el que se encuentra nuestro país es la falta de inversiones de relevancia, lo que “genera un problema de crecimiento estructural”.







