El inicio de la temporada invernal ha golpeado con extrema dureza a las zonas rurales y distritales de San Rafael. Las bajísimas temperaturas registradas en los últimos días —que incluyeron el congelamiento completo de piletas y superficies— exponen la cruda realidad de miles de familias que carecen de acceso a la red de gas natural y que hoy se ven imposibilitadas de afrontar los exorbitantes costos del gas envasado y de la leña comercial.
Ante este escenario de emergencia social, los propios habitantes de los distritos han comenzado a estructurar alternativas comunitarias. José Peralta, vecino y referente comunitario de la histórica Villa 25 de Mayo, elevó una propuesta concreta a los concejales del departamento: autorizar la tala regulada de los cientos de árboles secos que saturan el arbolado público desde hace décadas, con el objetivo de convertir esa madera en combustible invernal para los hogares más humildes de cada jurisdicción, al tiempo que se mitigan los riesgos edilicios y viales que generan los ejemplares en decadencia.

Un olvido de casi dos décadas: el reclamo histórico por el gas natural
La imposibilidad de contar con infraestructura energética básica en el distrito no es un problema reciente; los vecinos arrastran un extenso derrotero de expedientes y gestiones que, a pesar de haber obtenido avales legislativos, fueron postergados.
«La propuesta en sí viene desde hace bastante tiempo y es una inquietud de muchos vecinos acá por la falta de gas natural. Lamentablemente, hemos sido obviados con el tema de la red. Deberíamos haber tenido el gas ya hace bastante tiempo; es una obra que venimos pidiendo de forma incansable. Los vecinos de la Villa 25 de Mayo hemos sido pioneros en pedir la obra de gas natural ya hace 17 años, acompañando el reclamo con notas y más de 1.100 firmas en aquel entonces», expuso Peralta al inicio del reportaje.
«Cumplimos con todo lo que nos pidieron durante 16 o 17 años: el terreno fue correspondido de acuerdo con lo que exigía la empresa Ecogas, hicimos todos los trámites necesarios en la Legislatura provincial y contamos con un apoyo total de parte de los legisladores y de los concejales con los proyectos que hacían falta. Había que conseguir incluso el terreno para la válvula de regulación final, pero, lamentablemente, cuando llegaron las obras nos desviaron, nos dejaron de lado y los fondos fueron a parar a otro lado. Bienvenido sea que otros sanrafaelinos vivan más cómodos, todo el mundo tiene derecho a tener dignidad, pero a nosotros nos postergaron», expresó.

La ecuación económica del frío: precios inaccesibles en garrafas y leña
Ante la falta de red, los métodos alternativos de calefacción y cocina se han transformado en un gasto prohibitivo para los ingresos familiares promedio del sur provincial.
«Como consecuencia de esta falta de infraestructura, durante toda la vida la gente de acá se ha tenido que calefaccionar con leña y con garrafas. Hoy en día, una garrafa de 10 kilos cuesta entre 35.000 y 40.000 pesos, un tubo de gas vale 130.000 o 140.000 pesos, y por 500 kilos de leña comercial te están pidiendo entre 150.000 y 180.000 pesos. Es una verdadera barbaridad, la gente simplemente no llega a fin de mes. Al contrario, hay vecinos que están vendiendo los tubos grandes de 45 kilos para poder comprar garrafas vacías de 10 kilos, porque les resulta más accesible ir haciendo la compra fraccionada», comentó Peralta en FM Vos 94.5 y Diario San Rafael.
«En el caso mío, que vivo solo, consumo de piso dos garrafas mensuales únicamente para el calefón y las necesidades básicas de higiene. Pero una familia normal demanda hasta tres garrafas o más, y ni hablar si tienen a un integrante con discapacidad o problemas de salud. Es una locura. La garrafa social sí llega al distrito, pero viene cada 45 días; una familia no puede esperar más de un mes en una zona que es sumamente fría. Ayer, por ejemplo, fue el día más helado en lo que va del año: amanecieron las piletas completamente congeladas. Con eso se dimensiona el nivel de frío que estamos sufriendo«, manifestó.
Árboles secos: de peligro público a recurso energético distrital
La propuesta vecinal busca generar una economía circular de emergencia utilizando forestales muertos que, además, representan una amenaza latente para los techos y la integridad de los habitantes durante los temporales.
«Ante esta realidad, nos preguntamos por qué el Concejo Deliberante no avanza en un proyecto para pedir la autorización al ente que corresponda y talar los árboles que ya están secos, los que ya murieron de pie. Yo vivo hace 28 años en este pueblo y esos árboles gigantescos ya estaban secos cuando llegué; llevan 15 o 20 años en ese estado y cada vez se caen ramas más grandes. Con los vientos fuertes y el viento Zonda ya hemos tenido accidentes registrados de ramas gigantescas cayendo sobre los techos de las casas o arriba de las personas, y nadie hace nada. No pido talar los árboles históricos de la Villa, sino retirar los que ya cumplieron su función», planteó el vecino de ese distrito.
«Propongo que toda esa madera sea talada por Defensa Civil o la comuna y que sea distribuida de forma exclusiva dentro del mismo distrito por la delegación municipal, garantizar que quede para la gente humilde que realmente la necesita y no que se la lleven para afuera, como ocurrió en otras oportunidades. Entiendo que ya rige una ley que otorga a los municipios la jurisdicción directa sobre el arbolado público sin depender tanto de Recursos Naturales de la provincia; por lo tanto, la solución ya depende directamente de la comuna y de que venzan la burocracia de quién lo corta y quién no«, declaró.

Un diagnóstico crítico sobre la falta de gestión y el retroceso habitacional
El descontento de los habitantes distritales apunta de forma directa a la dirigencia política, denunciando asimetrías estructurales respecto al desarrollo urbano del norte mendocino y un alarmante regreso a métodos de subsistencia del pasado.
«Dada la crítica situación económica, hay muchísima gente en los distritos que ya está cocinando directamente con leña. Estamos yendo para atrás, retrocediendo 200 años en la historia. En los corralones locales la gente está volviendo a comprar los viejos ‘quematutis’ porque el gas es inaccesible. Estamos en una zona donde falta gestión y falta una verdadera preocupación política en términos generales, sin distinción de banderas», destacó Peralta.
«Pasaron delegados, pasaron intendentes, pasaron candidatos, pasaron todos. Y todos se comprometieron a hacer esto, a hacer otro. Pero no hacen nada. No hacen nada. No hacen absolutamente nada. Siempre le echan la culpa a la Provincia. La Provincia le echa la culpa a Defensa Civil. Defensa Civil le echa Recursos Naturales. Recursos Naturales al Intendente. Y así, la pelotita va y viene. Ha generado accidentes, muchos accidentes. Pero bueno, acá está. Árboles secos marcados en su historia, hace 10 años. Estuvieron marcados con una cruz colorada de hace muchos años. Y bueno, esa cruz se ha ido borrando, borrando, borrando. Y esa cruz significaba que había que talarlo y nunca lo talaron. Nunca, jamás. Nunca. Siempre hay una excusa» expresó el vecino de la Villa.
«Los políticos saben perfectamente todo lo que nos hace falta. La Villa 25 de Mayo cumplió 220 años de historia y seguimos sin cloacas, sin gas natural y con problemas graves de agua en el verano porque dependemos de una planta potabilizadora que se diseñó hace 77 años para 500 habitantes, cuando hoy somos más de 5.000 residentes permanentes, sumado a los hoteles, cabañas y complejos turísticos», detalló.
«Uno mira el norte de la provincia de Mendoza —departamentos como Las Heras, Guaymallén, Lavalle, Maipú— y ve cómo crecen con asfalto, cloacas, gas natural, acequias e iluminación. Le pido a los funcionarios que dejen de lado la pelea partidaria de si sos radical o peronista y gestionen para el pueblo. Y a los vecinos los llamo a la reflexión: por favor hablen, pidan, usen los medios de comunicación y no se queden callados, porque tenemos derecho a vivir con dignidad«, cerró.







